lunes, 23 de enero de 2017

EL LADRILLO DE LA ORACIÓN (Nehemías 2:9 – 4:23)

Dr. Eric Pennings
Extraído de "Nehemías: Ladrillos del Liderazgo Bíblico"

Comentario Breve Sobre La Perspectiva Histórica Redentiva

En la primera sesión del curso vimos unas pautas para la hermenéutica bíblica. La hermenéutica, junto con su aplicación en la exégesis, nos ayuda a estudiar un pasaje específico con mucho detalle. Una de los principios hermenéuticos es lo que vamos a ver más al fondo en el presente comentario. Es el principio que dice, “Histórico:la interpretación bíblica debe estar de acuerdo con la historia de redención y la historia humana.[1]

Este principio nos ayuda a considerar el pasaje bajo estudio no solamente en el contexto específico de las palabras en algún versículo. Este principio nos hace ver cualquier pasaje bíblico en el contexto del mensaje general de la Biblia: la historia de redención. El principio descrito arriba menciona también la historia humana. Pero en realidad, uno puede decir que la historia humana es, de hecho, la historia de redención, porque la historia humana es la historia de relación entre Dios y el hombre.

La historia de redención se podría definir así, “El transcurso unido de eventos en la historia en que Dios prepara, cumple y aplica la redención a su pueblo escogido.[2] Aplicando esta definición a la hermenéutica bíblica, tenemos que estudiar cualquier pasaje bíblico tomando en cuenta las siguientes pautas:
a) El mensaje de la Biblia es la revelación progresiva.
b) El mensaje de la Biblia se puede entender solamente desde una perspectiva Cristológica.
c) Todos que son redimidos por Dios, sea en el Nuevo Testamento o en el Antiguo Testamento, son redimidos por fe en Cristo.
d) El pueblo de Dios en el Antiguo Testamento estaba bajo el mismo pacto corporal orgánico que nosotros, el pueblo de Dios en el Nuevo Testamento.[3]

La revelación progresiva es central al concepto de la historia de redención. Vimos que el mensaje de la Biblia es la historia de la relación entre Dios y el hombre. Esta historia no es una historia que se desarrolla espontáneamente y sin propósito. La historia del mundo es dirigida por Dios desde la creación hasta más allá del fin del mundo. Sidney Greidanus comenta que debemos, “... entender el mensaje en el contexto de la historia redentiva de Dios desde creación hasta la nueva creación.”[4] Dios dirige la historia en cuatro etapas:

Creación > Caída > Redención > Nueva  Creación

a) Creación – Dios crea un mundo entero perfecto, haciendo orden del caos que existía (Génesis 1,2).
b) Caída – El hombre rebela contra Dios en pecado, y el mundo vuelve al estado de caos (Génesis 3).
c) Redención – La actividad de Dios para redimir Israel (Antiguo Testamento) y todas las naciones (Nuevo Testamento) para restaurar la creación caída al reino de Dios perfecto y ordenado. Esta actividad empieza con la promesa redentora de Dios en Génesis 3:15. (Génesis 4 al Apocalipsis 20).
d) La Nueva Creación – La victoria final de Dios sobre el mal y el establecimiento de su reino perfecto en la tierra (Apocalipsis 21,22).


Cuando leemos y estudiamos la Biblia, debemos siempre hacernos esta pregunta, “¿Dónde cabe este pasaje en la historia redentiva de Dios?” Considerando eso, vemos que Nehemías cuenta la historia redentiva de Dios en el momento en que Dios estaba restaurando su pueblo caído para que fuera un pueblo que reflejara la expectativa que él esperaba de su pueblo. El templo representaba la presencia de Dios. La muralla de Jerusalén representaba la protección de la presencia de Dios. La reconstrucción de la muralla no tiene simplemente enseñanzas morales que la gente podía aprender y aplicar. La reconstrucción de la muralla representaba la obra de Dios en restaurar su nombre santo que había sido deshonrada entre las naciones por el pecado de su pueblo.

La historia de redención es enfocada en la persona y la obra de Jesucristo. Pensando en eso, una de las claves para la interpretación bíblica del Antiguo Testamento es reconocer que cada evento en el Antiguo Testamento desarrolla el progreso de la historia hacia la venida de Cristo. Hay reflexiones y tipos de Cristo por todo el Antiguo Testamento. Se podría decir que Nehemías es un tipo de Cristo y que la actividad que él dirigió reflejó la construcción de la iglesia de Dios del cual Cristo es la cabeza. Veamos algunos ejemplos de eso en Nehemías[5]:

a) Nehemías reconstruyó la muralla de Jerusalén para defender el pueblo y el templo ante mucha oposición (Nehemías 3-6). De la misma manera Cristo defiende su pueblo y su reino ante los ataques de Satanás (1Pedro 5:8-11).
b) Nehemías lloró y ayunó en la preparación de su llamado (Nehemías 1). Eso es lo que Cristo hizo cuando empezó su ministerio, apartando un tiempo de 40 días para oración y ayuno (Mateo 4, Lucas 4)
c) Nehemías no trabajó solo, sino él usó el pueblo de Dios (iglesia) en la reconstrucción (Nehemías 1-7). Jesucristo siempre usa sus seguidores para cumplir su misión de salvación (1 Corintios 12, Romanos 12).
d) El pueblo de Dios confesó sus pecados ante Dios como parte de la restauración interna del pueblo (Nehemías 9:1,2). Jesucristo nos enseña eso en su ministerio también (Juan 21:23). Es por medio de Cristo que tenemos perdón (1 Juan 1:9).
e) Nehemías dirige el pueblo a un nuevo pacto con Dios por medio de responder a la lectura de la Palabra de Dios  (Nehemías 8-10). Jesucristo se identifica como la Palabra de Dios (Juan 1:1,14), el Camino, la Verdad, y la Vida (Juan 14:6)

Hay más ejemplos en Nehemías en que se podría aplicar la perspectiva de la historia redentiva. Para tener un entendimiento claro del mensaje de Dios para nosotros, debemos aplicar todo el mensaje de la Biblia con esta perspectiva fundadora.

Comentario De Nehemías 2:9 – 4:23

Todo lo que leemos en Nehemías 2:9 – 4:23 es una confirmación de nuestro título del capítulo: El Ladrillo de la Oración. Considerando el tema del pasaje, vemos que después de haber empezado con la base para la reconstrucción de la muralla (el ladrillo de la fe) Nehemías enfatiza la importancia de la oración, un segundo ladrillo del liderazgo bíblico.


El pasaje se podría dividir en seis partes:

Retos Externos (2:9 - 4:23)
      a) 2:9,10 –     Preparación y Reacción a la Reconstrucción
      b) 2:11-18 –   Inspección del Trabajo
      c) 2:19,20 –   Primer Reto Externo
      d) 3:1-32 –     División del Labor
      e) 4:1-10 –     Segundo Reto Externo
      f) 4:11-23 –    Nehemías Responde a los Retos

Pensando en lo que vimos arriba en cuanto a la perspectiva histórica-redentiva, Jerónimo Domíngues escribe que Nehemías “Presenta a Jesucristo como ‘nuestro restaurador’, como el libro de Esdras; y a la Iglesia, como el instrumento usado por Jesús para nuestra restauración[6] No se encuentra una referencia a Nehemías en el Nuevo Testamento. Tampoco hay algún versículo de Nehemías citada. Pero el contenido del mensaje de Nehemías forma gran parte del mensaje del Nuevo Testamento.

No todos los judíos volvieron a Jerusalén. Ciro, el rey de Persia, declaró un decreto en 538 aC que los judíos debían volver a Jerusalén. En aquel tiempo unos 50,000 judíos volvieron (Esdras 2:64,65). Y estos que volvieron tenían el privilegio de ver el liderazgo de Nehemías en acción. Vemos por todo el libro que la ‘acción’ de Nehemías siempre estaba rodeada de oración. Se menciona la oración específicamente por lo menos 11 veces (1:4,6,11; 2:4; 4:9, 5:10,11; 11:17) y hay mucha oración en Nehemías no mencionada específicamente también. Veremos la oración en este pasaje, pero también en todo el libro.

En el capítulo 2 tenemos la respuesta a la oración de capítulo 1. Es una muestra de lo que Nehemías nos enseña en cuanto a la importancia de la oración en el liderazgo bíblico. El nos enseña que la oración es una profesión de fe. Cada vez que oramos, estamos confirmando nuestra fe en Dios. Es la razón por la cual la oración es tan importante en el liderazgo bíblico. J.I. Packer dice que “El curso de acción de Nehemías parece haber sido lo siguiente: ore, sigue con acción, termine en oración.” Él sigue con algunos ejemplos de oraciones estratégicas en Nehemías[7],
a) La preparación antes de venir a Jerusalén (1:1-5)
b) Petición antes de hablar con Artajerjes (2:4-6)
c) En medio de opresión de Sanbalat y Tobías (4:4,5)
d) Al recibir noticia de ataque (4:9)
e) Cuando el enemigo trató de asustarlos (6:9), etc.

Es por toda esta oración que al terminar la reconstrucción de la muralla, aún el enemigo afirmó, “Y cuando lo oyeron todos nuestros enemigos, temieron todas las naciones que estaban alrededor de nosotros, y se sintieron humillados, y conocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra.” (Nehemías 6:16)

a) 2:9,10 – Preparación y Reacción a la Reconstrucción

En el versículo 9 leemos que Nehemías entregó las cartas de Artajerjes a los gobernantes de las regiones por el cual él pasó. Él iba con la protección de oficiales del ejército también. Leemos en el versículo 10 que eso les disgustó a tales como Sanbalat y Tobías. Allí tenemos la palabra ‘oyéndolo’. Esta palabra sigue como un refrán en el libro de Nehemías (2:19; 4:1,7,15; 6:1,16) refiriéndose al enemigo que responde a situaciones de superación en Israel. El enemigo se pone más y más frustrado, y responde por aumentar el conflicto hasta que se resuelve en 6:16.

Jerusalén estaba rodeada por el enemigo. En el este está Tobías cuyo nombre significa “El Señor es bueno”. Él se nació en una familia cuyos padres debían de haber respetado a Dios. Según leemos en otros cuentos históricos, es posible que él rindiera culto a Dios a veces. Él estaba ubicada al este del río Jordán. En el norte estaba Sanbalat cuyo nombre significa “dios de la luna”. Su descendencia eran gobernadores en Samaria de Babilonia por más de 100 años. El tercer oponente, Gesem, venía del sur (Nehemías 2:19).Y para terminar el círculo de enemigos, en el sur estaba Asdod (Nehemías 4:7). La oposición de ellos parecía política, pero su raíz era religiosa. Estos cuatro enemigos hubieron querido atacar a Nehemías en ruta y a Jerusalén, pero el pueblo judío tenía la protección del rey de Persia. No querían hacer algo contra él. Es importante notar que Dios usa hasta el enemigo (la protección de Artajerjes) para avanzar su plan de redención.

b) 2:11-18 – Inspección del Trabajo

A Nehemías le tocaba revisar el trabajo que había que hacer. Él tenía que considerar tres cosas en la inspección: la condición de la muralla, la historia de lo que intentaron en el pasado (sin éxito); y la condición del pueblo (desanimados y desalientos). Nehemías hizo su revisión de noche como si fuera un agente secreto (vv. 12,16). Eso fue distinto a la inspección para la reconstrucción del templo de parte de Esdras. Él hizo su inspección de día, en público, en plena vista de todo los presentes en Jerusalén (Esdras 8:32).

Nehemías empezó y terminó la inspección por el mismo lugar, la puerta del Valle (vv.13,16). Recuerda que la muralla estaba en ruinas por unos 150 años (desde 586). Un intento anterior de reconstruirla fue interrumpido (Esdras 4:7-23). La muralla estaba en muy mal estado (1:3).

En los versículos 17,18 leemos que Nehemías propone el plan. Él presentó una visión de un futuro seguro (v.17) y de la fidelidad de Dios en el pasado (v.18). Eso motivó al pueblo seguir adelante. Nehemías mismo se incluye con los demás, identificándose con ellos. Note que los verbos en v. 17 están en la primera persona plural, “el mal en que estamos,... edifiquemos el muro,... no estemos más en oprobio...”

Nehemías sabe que todo eso es una batalla. Pero la batalla ¿en qué consiste? ¿Y entre quiénes? La batalla parece ser entre el enemigo que le rodeaban por todo lado (¡literalmente!), y los Israelitas quienes estaban sobre la muralla que construían. Pero pensemos en eso desde la perspectiva redentiva histórica. La batalla no era eso. La batalla era entre Dios y Satanás. Los Israelitas eran los representantes de Dios. Los enemigos eran los representantes de Satanás. En eso consiste el conflicto en este capítulo. En eso consiste el conflicto desde Edén hasta ahora. Este conflicto se resuelve solamente en Cristo quien triunfó sobre Satanás en la cruz. De eso se trata este pasaje.[8] El nombre ‘Satanás’ significa ‘adversario’. Él usó la batalla psicológica, la amenaza física, y el desánimo personal como herramientas en su batalla.


En el v. 18  leemos que los líderes de los judíos prestaron su apoyo al plan propuesto. Tenía que ser un buen plan. Y eso lo hizo Nehemías, rodeado por el enemigo, pero rodeado de un círculo aún más poderoso: la oración. Hacer el plan en el contexto de la oración, buscando la dirección de Dios, era la marca crítica del liderazgo de Nehemías. John MacArthur comenta sobre la importancia de planificar con oración,
“Preparando planes inteligentes y prácticos para servir a Dios no está en conflicto con confiar en la providencia de Dios, y confianza en la providencia de Dios no es excusa para no preparar un plan.[9]

c) 2:19,20 – Primer Reto Externo

Hasta ahora había mucho éxito y favor. La oración de Nehemías fue contestada. Él recibió permiso del rey para volver a Jerusalén con autoridad oficial, protección y recursos para la construcción. El apoyo del pueblo para levantar la obra de reconstrucción fue algo que merecía mucha gratitud.

Pero a pesar de todo eso, vienen los retos. MacArthur escribe, “Cuando el pueblo de Dios hace el trabajo de Dios siguiendo el plan de Dios siempre habrá oposición[10] Los retos se presentaron en forma de conflictos. Sanbalat, Tobías y Gesem intentaron intimidar el pueblo por medio de burla. Pero Nehemías no fue intimidado por el enemigo. Él profesó su fe en que Dios contestará su oración. Él refiere a Dios como ‘el Dios de los Cielos’. Hemos visto este refrán y lo veremos más en seguido en el libro Nehemías. En Nehemías 1:11 Nehemías había pedido éxito y aquí él expresa su confianza de que prosperará.

d) 3:1-32 – División del Labor

Él éxito de que Nehemías estaba tan seguro venía por el plan de trabajo que él propuso. En este capítulo hay referencia a muchos sitios en la muralla de Jerusalén. Le refiero a un mapa de la muralla y las referencias en el Apéndice 6: Jerusalén en el Tiempo de Nehemías. Recuerde del primer capítulo que la muralla de Jerusalén era de unos tres o cuatro kilómetros de largo.[11]

Es importante considerar aquí que no solamente los líderes. Todo el pueblo es importante para cumplir el propósito de redención de Dios – clero, laico, supervisores, peones, todas las familias, hasta unas hijas (v.12) ayudaron. De eso habla también el apóstol Pablo en el Nuevo Testamento Efesios 4:16.

En el capítulo 3 parece que aparece solamente una lista de los trabajadores. Unos comentarios mencionan muy poco sobre este capítulo[12], y otros dedican grandes porciones de su comentario a Nehemías 3.[13] Pero veremos que hay mucho que ver en el capítulo. En primer lugar, la organización es tremenda. El trabajo fue dividido entre unos cuarenta trabajos específicos, divididos estratégicamente entre la gente. En segundo lugar, la dedicación y el entusiasmo fue ejemplar. Todo fue hecho tan rápido que el enemigo ni tenía tiempo de organizarse. Cuando ya se habían dado cuenta de los planes de Nehemías, el trabajo estaba terminado... ¡toda la muralla reconstruida en apenas 52 días! (6:15).

La narración de los lugares pasa contra-reloj por las siete puertas a la orilla de la ciudad donde estará reconstruida la muralla, empezando (v.1) y terminando por la Puerta de las Ovejas (v.32). A pesar de la unanimidad general, siempre habían unos ‘grandes’ (unos ricos) que no cooperaron (v.5) por pereza y posiblemente por que Tobías les había pagado para que no cooperara. Pero a pesar de eso, y aunque estaba en completa ruina la muralla, el pueblo podía ver más allá de los problemas y del estado de la muralla. Ellos siempre referían a Jerusalén como ‘la ciudad de David (v.15) que de hecho lo era.

e) 4:1-10 – Segundo Reto Externo

En 4:1-3 leemos que la oposición se aumenta. Sigue la burla (véase 2:19). No podían atacar físicamente, pero sí atacaron verbalmente, emocionalmente y psicológicamente. Note en los versículos que había cinco preguntas de burla. Cada uno identificó una debilidad de los Israelitas que era la verdad. ¡Qué astuto es el enemigo en identificar las debilidades del pueblo, y aprovechar eso para desanimar a la gente!

En los versículos 4 y 5, vemos que Nehemías una vez más enfrenta la situación en oración. La oración es una muestra de humildad y dependencia. En la oración, Nehemías pide bendición para los Israelitas, pero también pide una maldición al enemigo. Eso es un ejemplo de un tipo de oración que se llama ‘oración imprecatoria’ en referencia a una oración pidiendo maldición específica al enemigo. En el versículo 9 hay otra referencia a la oración. Pero en este caso, no es solamente una oración, sino un compromiso de poner guarda también. Aquí se ve el balance importante entre la oración y la acción. Para ver más sobre eso, le refiero a la lectura Charles Spurgeon que viene de este versículo (véase las tareas correspondiente a capítulo 2).

A pesar de todo el esfuerzo de Nehemías de animar a la gente, todavía salieron temporadas de desaliento también. Una referencia a eso se nota en el versículo 10. La referencia es a Judá como un término corporativo. Hay dos razones básicas para el desánimo: la burla del enemigo y el trabajo muy duro. La referencia en el versículo 10 es al polvo y las piedras que tenían que limpiar y botar antes de empezar la el proyecto de la construcción.

f) 4:11-23 – Nehemías Responde a los Retos

Este capítulo es un ejemplo en cómo sobrevivir y perseverar cuando el antagonismo y la oposición enfrentan a uno. En la historia de redención, hay tiempos de ánimo y mucho progreso. Hay también épocas de desaliento y lo que parece ser atrasos. Pero el mismo pasaje presenta cómo Dios usa la oposición como una herramienta para lanzar adelante su plan de salvación.

Nehemías responde a los retos en tres maneras.[14] En primer lugar, él no tomó represalias. En segundo lugar, el oró. En tercer lugar, el siguió con el trabajo. A fin de todo el pueblo salió más firme que nunca para seguir adelante. Eso es consistente a lo que está escrito en 2 Crónicas 32:1-23 cuando Senaquerib atacó a Israel, Ezequías, el rey judío responde con,
“Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él. Con él está el brazo de carne, mas con nosotros está Jehová nuestro Dios para ayudarnos y pelear nuestras batallas. Y el pueblo tuvo confianza en las palabras de Ezequías rey de Judá.” (1 Crónicas 32:7,8).

El enemigo piensa que tiene todo bajo su control, y toma por vencido que va a dominar los Israelitas. Así es como pensó el faraón egipcio cuando persiguió a los Israelitas al mar rojo y dijo, “El enemigo dijo: Perseguiré, apresaré, repartiré despojos; Mi alma se saciará de ellos; Sacaré mi espada, los destruirá mi mano.” (Éxodo 15:9)
   
La gente se siente sobrecargada de la presión. Nehemías menciona que los judíos le decían “hasta diez veces” (v.12) que el enemigo era muy fuerte. El número diez (número de completo) enfatiza la seriedad de la situación. Pero la seriedad de la situación es sobre-impuesto por la realidad que Dios aseguró que los judíos se dieron cuenta del plan del enemigo para que pudieran dar informe a los líderes judíos. Tal es la providencia de Dios en la historia de salvación en respuesta a la oración de su pueblo.

Los últimos versículos (vv. 13-21) cuentan cómo Nehemías respondió. Él pone guardas adicionales. Aquí es la primera vez que encontramos que toman armas: espadas. Pero el tomar armas viene con una confianza en Dios (v.14) expresado en una declaración de fe en versículo 14, “No temáis delante de ellos; acordaos del Señor, grande y temible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas.” Los planes están hechas, y bien hechas. La gente está trabajando, y muy duro. Pero Nehemías siempre da la gloria a Dios por el éxito

En el versículo 15 leemos que el enemigo esperaba que sus acciones frustraran el plan de Dios para el trabajo, pero lo opuesto ocurrió. El plan del enemigo de frustrar el trabajo fue, más bien, frustrado por Dios. El pueblo añadió a las espadas más armas: lanzas, escudos, arcos y corazas. El plan era doble: trabajar en la muralla y velar por el enemigo. Parecía más difícil su reto. La mitad de los trabajadores velaban, y aún los que trabajaban, tenían una mano ocupada con arma.

La importancia de este momento se ve en el versículo 18 con la referencia a la trompeta. La trompeta tenía varias funciones en el Antiguo Testamento. Aquí la función era para señalar peligro, amenazar al enemigo, y llamar a los soldados que pelearan. El trompetista estaba siempre a lado de Nehemías, mostrando una diligencia perpetua, constante y continua.

Con todo eso, el pueblo de Israel mantuvo su dedicación. Según versículo el 21, el pueblo trabajaba muy tarde cada noche, hasta que salieran las estrellas. Esa dedicación se debía al liderazgo bíblico de Nehemías. En particular, se debía a la oración ofrecida por Nehemías frente a cada situación que se le presentaba.

Me imagino que lo que animaba a la gente en los tiempos difíciles que pasaban eran cánticos y poema recitados, como las que se encuentra en Salmo 27:1-4,11,14:
“Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado. Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo... Enséñame, oh Jehová, tu camino, y guíame por senda de rectitud a causa de mis enemigos.... Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová.”



[1]    Hegeman, p. 13.
[2]    Redemptive History, <http://www.datarat.net/DR/Lex-R.html>.
[3] Redemptive Historical Hermeneutic, <http://www.datarat.net/DR/Lex-R.html>.
[4]    PreachingNow, Vol. 2, No. 39, <http://www.preaching.com/newsletter/archive_2003/10_14.htm>.
[5] DomínguezJesus and His Church in the Book of Nehemiah, <http://biblia.com/jesusbible/nehemiah1b.htm>.
[6] Domínguez,.Bíblia Vivida, <http://www.biblia.com/p0000074.htm>.
[7] Packer, p. 80.

[8]    Domínguez, Bíblia Vivida, <http://www.biblia.com/p0000074.htm>.
[9]    MacArthur, John, Nehemiah: Experiencing the Good Hand of GodNashvilleTN: W Publishing Group, 2001. p. 25.
[10]   MacArthur, p. 38.
[11]   Boice, p. 10.
[12]   Charles Swindoll no menciona este capítulo en su libro (Swindoll, Charles, Pásame Otro LadrilloMontclair, CA: Editorial Caribe, 1980.)
[13]   James Montgomery Boice dedica un capítulo entero tremendo a Nehemías 3 en capítulo 4.
[14] Boice, p. 55.

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