jueves, 29 de septiembre de 2016

Pasos ante los Falsos Maestros y sus Víctimas - Judas 20-23


Dr. Jaime Morales
Extraído de: "Judas: Combatiendo los Falsos Maestros"

I. Introducción
En esta sección, Judas vuelve a poner atención en sus destinatarios centrándose en ellos. Primeramente, les da cuatro pasos para mantenerse firmes ante los falsos maestros y seguidamente les orienta a qué hacer con aquellos que han sido víctimas de los falsos maestros.

II. Cuatro pasos para mantenernos firmes ante los falsos maestros
Judas 20-21
Reina Valera 1960
Dios habla hoy
Nueva Versión Internacional
Pero vosotros,  amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe,  orando en el Espíritu Santo,
Pero ustedes, queridos hermanos, manténganse firmes en su santísima fe. Oren guiadospor el Espíritu Santo.
Ustedes,  en cambio,  queridos hermanos,  manténganse en el amor de Dios,  edificándose sobre la base de su santísima fe y orando en el Espíritu Santo, 
conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.
Consérvense en el amor de Dios y esperen el día en que nuestro Señor Jesucristo, en su misericordia, nos dará la vida eterna.
mientras esperan que nuestro Señor Jesucristo,  en su misericordia,  les conceda vida eterna.

            En el versículo 20 es la tercera ocasión que Judas llama “amados” a los creyentes, y les da varias instrucciones en una formula trinitaria (Espíritu Santo, Dios y Jesucristo) y por otro lado, menciona la triada tradicional de fe, esperanza y amor de otros pasajes de la Escritura (1 Corintios 13:13; Gálatas 5:5-6; Col. 1.4-5; 1 Tesalonicenses 1:3; 5:8).



A. Paso 1: Fe
            El verbo edificar (gr. epoikodoméo) significa: “Construir sobre”, es decir, edificar encima de algo. Platt nos recuerda que: “La palabra que se traduce como edificar en esta carta se usa a través del Nuevo Testamento en sentido figurado. Es decir, no tenemos a la vista los ladrillos y el cemento.”[1] A veces se nos acostumbramos tanto el lenguaje evangélico que olvidamos pensar en estos detalles. Decir que la iglesia es edificada, es tomar una metáfora donde la iglesia es comparada a un edificio que poco a poco es construido. Sobre que debe ser construida, Judas nos responde que esta debe ser edificada sobre la fe santa que nos fue dada.

No se debe construir sobre otras bases sino sobre lo que se encuentra en las Escrituras. La fe una vez dada a los santos es la base. Este texto nos recuerda el versículo 3 que nos dice: “contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.” El texto se refiere a la misma connotación de la palabra fe como un conjunto de doctrina que debe ser cuidado y transmitido. Simon Kistemaker afirma: “Esta fe es el cuerpo de doctrinas cristianas que enseñaron los apóstoles (véase Hechos 2:42). La referencia no apunta aquí a la fe subjetiva, a la confianza personal que el creyente tiene en Jesucristo, sino más bien a la fe objetiva (lo que los cristianos creen), que es el fundamento del cuerpo de Cristo.”[2]

 Los falsos maestros quieren edificar sobre otras bases, o más bien quieren destruir las verdaderas bases. Plattmenciona sobre ello: “Aquí se tiene a la vista el gran contraste entre la obra de los apóstatas que destruye y la del verdadero creyente que se dedica a la edificación personal.”[3] Este pasaje habla del crecimiento espiritual de la iglesia, habla que la iglesia debe crecer en calidad.

B. Paso 2: Oración en el Espíritu Santo
            El creyente es llamado a mantenerse orando en el Espíritu Santo. Necesitamos oración para mantenernos firmes ante los debates de los falsos maestros. Los falsos maestros no tienen el Espíritu Santo en cambio los creyentes deben orar en el Espíritu Santo. Pero, ¿Qué significa orar en el Espíritu? Es sencillamente, orar de acuerdo al Espíritu Santo, es decir, de acuerdo a la voluntad de Dios y a la guía del Espíritu Santo. Platt menciona: “El propósito de la oración no es imponer nuestra voluntad sobre él, sino poner la nuestra de acuerdo con la de él.”[4] Por su parte Deiros comenta: “Es el Espíritu el que nos habilita para orar Padre nuestro que estás en los cielos  (Romanos 8:15-16). El Espíritu es también quien nos ayuda a orar corno conviene e intercede por nosotros conforme a la voluntad del Padre (Romanos 8:26-27). En la literatura cristiana primitiva, la frase en el Espíritu significa generalmente bajo la inspiración o control del Espíritu Santo, y con referencia a la oración indica una oración en la que el Espíritu Santo suple las palabras.”[5] El Espíritu nos guía a orar correctamente. La personal espiritual es la ora que en el Espíritu Santo y sigue su voluntad, no falsos maestros que se hacen parecer “super-espirituales.” Hoy en día muchos de los falsos maestros dicen seguir al Espíritu Santo, pero sus oraciones llenas de falsa doctrina (no la doctrina de los apóstoles) dirigidas a Dios y a la Persona del Espíritu Santo, solamente demuestran que no tienen el Espíritu Santo.

C. Paso 3: Amor del Dios Padre
El verbo en la expresión conservaos es la expresión griega téreo. Está significa guardar de pérdida o daño.[6]Hacer vigilancia. Es decir, el texto llama a vigilarnos en el amor de Dios. Valle menciona: “Judas emplea un verbo que se ha traducido como conservar, pero es un verbo que implica más responsabilidad que el solo hecho de conservar algo. Aquí se refiere más bien a la obediencia fiel, pero la obediencia que lleva implícita una protección, una custodia.”[7] El texto dice cuídense vigilantemente en el amor de Dios.  Los falsos maestros andan al acecho, así que hay que vigilar del daño que pueden hacernos a nosotros y a otros de nuestros hermanos en Cristo.

Kistemaker nos menciona: “La frase el amor de Dios puede significar el amor de Dios por el ser humano o el amor del ser humano por Dios. Aunque la elección es difícil, el contexto parecería favorecer al amor de Dios por los hombres.”[8] Después de todo, los creyentes reflejamos el amor de Dios del que nada ni nadie podrá separarnos (Romanos 8:39). En esta misma línea Deiros menciona: “Otra vez aparece el contraste entre los apóstatas, que no saben guardar su dignidad y que son guardados en oscuridad (vv. 6,13), y los creyentes verdaderos que son guardados en el amor de Dios y sin caída (v.24). El énfasis está en la perseverancia, en el cuidado vigilante de algo que se posee. Judas comparte la confianza de Pablo (Romanos 8.38-39) de que nada podrá separarlo del Señor, en tanto se conserve en el amor de Dios.”[9]  

Si el texto se refiere al amor del ser humano, podría referirse a que para guardarnos en el amor, debemos cultivar ese amor en el Señor, y eso lo hacemos un comunión con él y guardando sus mandamientos. Wheaton sigue esta línea y menciona: “Una vez que se haya captado que uno es el objeto inmerecido del amor de Dios en Jesucristo, se recibe el desafío de responder con amor. Ese amor debe mostrarse en la conducta. Juan 15:9, 10 muestra que esa respuesta es el camino de permanecer conscientes del amor de Dios.”[10]

D. Paso 4: Esperanza en el Señor Jesucristo
            La mayoría de los comentaristas están de acuerdo en que la expresión: “Esperando la misericordia” se refiere a la segunda venida del Señor. MacDonald afirma: “Aquí, la misericordia de nuestro Señor Jesucristo se refiere a Su inminente regreso para llevarse a Su pueblo al cielo.”[11] Deiros menciona: “Se reitera el tema de la misericordia, que en este versículo se refiere a la esperanza escatológica del pueblo de Dios, en el contexto de la expectativa escatológica (esperando).”[12] La presencia de los falsos maestros nos muestra que la parousía está cerca y debemos esperar su venida. Platt menciona: “Esto nos hace recordar aquellas referencias novotestamentarias donde habla de (1) la esperanza bienaventurada (Tito 2:13); (2) la esperanza consoladora (1 Tesalonicenses 4:13–18); y (3) la esperanza purificadora (1 Juan 3:3).”[13] Debemos tener nuestra esperanza en  nuestro Señor Jesucristo, el que pronto viene. Misericordia porque en ese día en el juicio final él nos absolverá. Kistemaker menciona sobre ello: “El texto llama la atención al día del juicio en que todos los creyentes experimentarán la misericordia de nuestro Dios, en tanto que los malvados recibirán su justa retribución.”[14]

III. Pasos a actuar ante las víctimas de la apostasía
Judas 22-23
Reina Valera 1960 (RVR)
Dios habla hoy (DHH)
Nueva Versión Internacional
A algunos que dudan, convencedlos.
Tengan compasión de los que dudan.
Tengan compasión de los que dudan;
A otros salvad, arrebatándolos del fuego;  y de otros tened misericordia con temor,  aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne.
A unos sálvenlos sacándolos del fuego, y tengan compasión de otros, aunque cuídense de ellos y aborrezcan hasta la ropa que llevan contaminada por su mala vida.
a otros,  sálvenlos arrebatándolos del fuego.  Compadézcanse de los demás,  pero tengan cuidado;  aborrezcan hasta la ropa que haya sido contaminada por su cuerpo.

En los versículos 22 y 23, Judas nos da pasos para actuar ante las víctimas de los apostatas, y define tres tipos de personas.

A. A algunos que dudan convencedlos: los que están confusos ante la falsa doctrina, es decir, están en proceso de ser descarriados.
            Siempre hay hermanos que dudan ante lo convincentes que se presentan los falsos maestros. En ellos hay un debate mental. Quizás tienen la mente dividida, y muestran algo de confusión. Platt menciona: “Parece que “los que dudan” son sinceros, no contenciosos, sino confundidos. Son de aquellos que quieren entender, pero que todavía no han podido hacerlo.”[15] La expresión “convencedlos” en la Reina-Valera es el término griego eleéo que significa alcanzar misericordia o compasión. Por lo que tanto, la DHH como la NVI tienen una mejor traducción. Viene de la misma raíz que viene en el versículo anterior (v. 21) se traduce misericordia. En resumen, podemos decir que convencer a los que dudan es un acto de misericordia. Los amados debemos ser misericordiosos porque hemos recibido misericordia.Kistemaker afirma: “Cuando esta gente comience a dudar las enseñanzas cristianas, afírmenlos dándoles ayuda y comprensión. Eviten toda clase de críticas; en su lugar demuestren misericordia y amor para los que vacilan.”[16] Es muy fácil juzgar a las personas que creen los argumentos de los falsos maestros, pero lo que nos llama a hacer la Palabra es tener compasión de ellos, ayudando y mostrándoles amor. La manera de ayudarles es alejándoles de la duda, del camino del error y mostrando la verdad bíblica. MacDonald menciona: “Deberíamos mostrar un compasivo interés por ellos, e intentar guiarlos fuera de sus dudas y disputas hacia una firme convicción de la verdad divina.”[17]

B. A otros salvad, arrebatándolos del fuego: los que están más envueltos en la herejía. los que ya se extraviaron
            A otros hermanos hay que liberarlos, llevándolos casi por la fuerza del fuego. En este caso la palabra fuego es símbolo de peligro de destrucción. Wheaton dice que la posición de estos hombres es tan seria que deben ser rescatados como de una hoguera.[18] Kistemaker menciona: “Esta gente está siendo ya chamuscada por el fuego del pecado. Judas ha tomado imágenes mentales del Antiguo Testamento. Dios dijo a Israel: fuisteis como tizón escapado del fuego” (Amós 4:11). Y Dios dice lo mismo del sumo sacerdote Josué que comparece ante Dios junto con Satanás (Zacarías 3:2). La figura del fuego se relaciona con la destrucción inminente que está por sobrevenir a los débiles de fe, que consumen en el fuego. En su caso, el tiempo es precioso. Los creyentes deben salvarlos arrebatándolos del fuego.”[19]

C. De otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun su ropa: a los que solamente podemos tener misericordia, ya incluso son en sí mismos falsos maestros
            De algunos hay que tener misericordia pero al mismo tiempo tener temor de ellos aborreciendo aún la ropa contaminada por su mala vida. Estos hombres están tan ciegos, que incluso representan señal de peligro para los cristianos. Han sido tan engañados por los falsos maestros que inclusive ellos se han vuelto falsos maestros y por tanto, un peligro para el creyente. Hay que tomar en serio el pecado y tener cuidado de no ser arrastrados hacia el mismo camino.

Con respecto a la imagen de la ropa contaminada con su carne es una metáfora que habla de su pecado. Valle menciona que la metáfora se refiere a los leprosos: “Judas usa aquí la idea expresada en Levítico 13:47–51 que habla del cuidado al tratar la ropa de los leprosos, pues si contiene la bacteria de la lepra, no hay más alternativa que despreciarla y quemarla. Así el creyente auténtico ama al pecador, pero aborrece el pecado; tiene misericordia de los obstinados impostores espirituales, pero desprecia sus enseñanzas y su vida contaminada.”[20] Aunque por su parte, Kistemakermenciona que se refiere a ropa interior contaminada (Zacarías 3:3-4; Apocalipsis 3:4). Este dice: “La imagen se refiere a la ropa interior que ha sido manchada por las descargas del cuerpo. Judas desea que los lectores sientan una profunda aversión, hasta el punto de la repugnancia, especialmente en el caso de ropa que pertenece a otra persona. Judas estadiciéndole a los lectores, “Eviten todo contacto con el pecado, para que no les contamine. Odien el pecado como odiarían la ropa interior ajena contaminada por excrementos humanos.”[21]

IV. Conclusión
            Este trozo de Judas es muy práctico. Muestra cuatro pasos para mantenernos firmes antes los falsos maestros y tres tipos de reacciones antes las víctimas de los falsos maestros. Son consejos prácticos, sencillos pero al mismo tiempo tienen cierto tipo de complejidad. Debemos pedir sabiduría a Dios para poder identificar cuál debe ser nuestra reacción ante una víctima de una falsa enseñanza y al mismo tiempo tener cuidado y mantenernos firmes que el enemigo puede hacernos caer.




[1] Platt, Alberto. Estudios Bíblicos ELA: Cómo enfrentar a los falsos maestros (2da Pedro-Judas), p. 23.
[2] KistemakerSimonComentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 462.
[3] Platt, Alberto. Estudios Bíblicos ELA: Cómo enfrentar a los falsos maestros (2da Pedro-Judas), p. 23.
[4] Ibíd., p. 24.
[5] Deiros, Pablo. Comentario Bíblico Hispanoamericano: Santiago y Judas, p. 371.
[6] “Teréo.” Diccionario Strong de Palabras Griegas del Nuevo Testamento.
[7] Valle, Sergio. Comentario Bíblico Mundo Hispano. Tomo 23: Hebreos, Santiago, 1 Y 2 Pedro, Judas. Versión en Libronix.
[8] KistemakerSimonComentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 464.
[9] Deiros, Pablo. Comentario Bíblico Hispanoamericano: Santiago y Judas, p. 371.
[10] Wheaton, David. Nuevo Comentario Siglo XXI: Nuevo Testamento, p. 1150.
[11] MacDonald, William. Comentario al Nuevo Testamento, p. 22.
[12] Deiros, Pablo. Comentario Bíblico Hispanoamericano: Santiago y Judas, p. 371.
[13] Platt, Alberto. Estudios Bíblicos ELA: Cómo enfrentar a los falsos maestros (2da Pedro-Judas). Versión en Libronix.
[14] KistemakerSimonComentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 464.
[15] Platt, Alberto. Estudios Bíblicos ELA: Cómo enfrentar a los falsos maestros (2da Pedro-Judas). Versión en Libronix.
[16] KistemakerSimon. Comentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 465.
[17] MacDonald, William. Comentario al Nuevo Testamento, p. 22.
[18] Wheaton, David. Nuevo Comentario Siglo XXI: Nuevo Testamento, p. 1159.
[19] KistemakerSimon. Comentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, pp. 465-466.
[20] Valle, Sergio. Comentario Bíblico Mundo Hispano. Tomo 23: Hebreos, Santiago, 1 Y 2 Pedro, Judas. Versión en Libronix.
[21] KistemakerSimonComentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 466.

0 comentarios :

Publicar un comentario