martes, 20 de septiembre de 2016

Introducción a la Epístola a Judas

Dr. Jaime Morales
Extraído de "Judas: Combatiendo a los Falsos Maestros"

I. Introducción
En este primer capítulo hablaremos algunos detalles generales acerca de la Epístola de Judas, en el mismo abordaremos cosas como. La Epístola de Judas está ubicada entre las llamadas Epístolas Generales o Epístolas Universales, es decir, aquellas que fueron escritas a la Iglesia Universal. Es una de los libros más pequeños de la Escritura pero contiene un poderoso mensaje  que nos llama a luchar frente a los falsos maestros tanto que se le conoce popularmente como “Hechos de los Apostatas”.

II. Autor
Judas era un nombre muy común. Es la forma griega del nombre hebreo Judá. Una de las tribus de Israel tenía su nombre en su forma hebrea. Dos hombres llamados Judas pertenecieron a los doce apóstoles o doce discípulos de Jesús: Judas Tadeo, llamado también Lebeo y Judas Iscariote (Mateo 10:3-4; Lucas 6:16). Curiosamente, tanto Lutero como Calvino no pensaban que se refería al hermano en la carne de Jesús. Lutero menciona: “Esta epístola se atribuye al sagrado apóstol san Judas, hermano de los dos apóstoles Santiago el Menor y Simón.”[1]  Calvino dice literalmente “Era hijo de Alfeo.”[2] Aunque la mayoría de los comentaristas están de acuerdo que el autor de esta carta es Judas el hermano de Santiago, y de Jesús.[3] Por ejemplo, Kistemaker afirma: “Dada su autoidentificación como Judas, hermano de Jacobo, llegamos a la conclusión de que Judas, el (medio) hermano de Jesús, es el escritor de esta epístola.”[4] Harrison menciona: “Poco se sabe respecto a Judas. Como los otros hermanos, él tampoco era creyente antes de la resurrección (Juan 7:5; Hechos 1:14). El único vislumbre que tenemos de su actividad cristiana es la referencia que Pablo hace a él como misionero itinerante que viajaba acompañado de su esposa (1 Corintios 9:5).”[5]Hay muchos Judas en la Escritura.

III. Destinatario
No está claro quiénes son los destinatarios de la epístola por ello precisamente ha sido colocada entre las Epístolas Universales. Por el conocimiento que tienen del Antiguo Testamento y de los libros apócrifos probablemente es una audiencia con influencia judía. Kistemaker menciona sobre esto: “Los destinatarios de la epístola conocen bien el Antiguo Testamento, ya que el autor los alaba por conocer los hechos pertinentes acerca del éxodo (v. 5), de los ángeles (v. 6) y de Sodoma y Gomorra (v. 7). Conocen los nombres de Caín, Balaam y Coré (v. 11). Por otra parte, están al tanto de la literatura judía corriente durante el primer siglo (vv. 9, 14). En base a esto suponemos que los destinatarios eran judíos que se habían convertido a la fe cristiana.”[6] Una posibilidad es un lugar de Palestina. ElwellYarbrough mencionan: “No sería muy errado ubicarlo en algún momento en Palestina, donde se cree que Judas ministró desde la sexta década d.C. hasta comienzos de la octava.”[7]

 IV. Fecha
Hay poca evidencia interna que nos permita determinar una fecha con claridad. Lea menciona que una fecha razonable es entre los años 65 y 80 dCdebido a que debió escribirse lo suficientemente tarde para que sugieran falsos maestros.[8] Peter Jeffery la data alrededor del año 65 dC.[9] Benware por su parte menciona: “La epístola de Judas fue probablemente escrita poco tiempo después de 2 Pedro. Esto situaría la redacción de la carta a finales de la década de los sesenta. o posiblemente a comienzos de la de los setenta.”[10] Demaray por su parte menciona: “Es imposible saber la fecha exacta en que se escribió este libro. Puede sugerirse las décadas entre 70 y 80 D.C.”[11] En resumen, la mayoría están de acuerdo en una fecha entre 65 aCal 80 dC pero en general no hay claridad.



V. Propósito
            Su propósito es sumamente claro, es alentar a los creyentes a tener cuidado con los falsos maestros y sus falsas enseñanzas. Muestra que debe hacer el creyente ante los falsos maestros, como reconocerles y como ayudar a las víctimas que han sido arrastrados por ellos. Kistemaker menciona: “El propósito de Judas parece ser polémico. En la mayor parte de su epístola (vv. 4–19), les enseña a los creyentes cómo oponerse a los apóstatas que han infiltrado su comunidad. Les advierte en contra de la influencia perniciosa que estos hombres impíos pueden tener y les inculca algunas verdades cardinales.”[12]

Algunos autores piensan que la herejía mencionada es un gnosticismo incipiente. Everett Harrison menciona: “Pone sobre aviso contra la herejía incipiente del gnosticismofilosofía que distinguía por completo entre materia,como esencialmente mala, y espíritucomo bueno.”[13] Pero otros autores se oponen a que este hablando delgnosticismoSimón Kistemaker menciona: “Estos hombres, sin embargo, no deben ser confundidos con los maestrosgnósticos del siglo dos. El intervalo entre la redacción de la epístola de Judas y los escritos de los gnósticos del siglodos es demasiado amplioPor otra parte, no deberíamos entender las escasas declaraciones generales que hace Judasacerca de las enseñanzas heréticas como referencias a un gnosticismo ya plenamente desarrolladoEn suma, nadasabemos acerca de estos herejes más allá de lo que Judas revela en su epístola. Lo más que podemos decir es que se trata de heraldos de los herejes posteriores que afligieron a la iglesia.”[14]

VI. Canonicidad
            La Epístola de Judas fue de las últimas en ser considerada parte del canon muy probablemente por sus referencias a 1 Enoc y otros libros apócrifos del Antiguo Testamento. Es mencionada en el Canon Muratori. Algunos de los Padres de la Iglesia la citan. Clemente de Alejandría la comenta en su Hypoteyposeis o Bosquejos de Libros Bíblicos, según el testimonio de Eusebio. Eusebio de Cesárea menciona: “Y en el Hypotyposes, en una palabra, ha hecho narraciones abreviados de toda la Escritura testamentaria, y no ha pasado por alto los libros en disputa, - me refiero a Judas y al resto de las Epístolas Católicas y Bernabé, y lo que se llama el Apocalipsis de Pedro.”[15] Incluso tenemos un comentario de Clemente de Alejandría de la Epístola de Judas en latín traducido del original griego por Aurelio Casiodoro.

Orígenes, en su Comentario a Mateo, el cual no se tiene completo, cuando habla de los hermanos de Jesús, menciona: “Y Judas, que escribió una carta de pocas líneas, es cierto, pero lleno de las palabras saludables de la gracia celestial, dijo en el prefacio: Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Santiago.”[16]

El primer historiador cristiano, Eusebio de Cesárea la clasificó con los libros en disputa. Este menciona: “Los escritos discutidos, a pesar de ser conocidos por la mayoría, son las llamadas Epístolas de Santiago, la de Judas y la II de Pedro, y las que llaman II y III de Juan, tanto si son del evangelista como si son de alguien con el mismo nombre.”[17] Pero por otro lado, afirma que el es testigo de que las iglesias si las utilizan. Con respecto a esto dice: “Todo esto es lo que se cuenta acerca de Jacobo (o sea, Santiago), de quien se dice ser la primera de las epístolas llamadas universales. Pero es necesario conocer que muchos de los antiguos no hacen mención de ella, ni tampoco de la llamada de Judas, que también pertenece a las siete llamadas universales. Pero, a pesar de ello, me consta que tanto éstas como las otras se usan en público en la mayoría de las iglesias.”[18]

Jerónimo, uno de los grandes padres de Occidente y traductor de la Versión Vulgata Latina, menciona que precisamente las citas de 1 Enoc fueron la razón para que muchos rechazaran el libro. Este menciona: “Judas, el hermano de Santiago, dejó una corta epístola que se cuenta entre las siete epístolas católicas, y porque en ella, cita del libro apócrifo de Enoc es rechazado por muchos. Sin embargo por la edad y el uso, se ha ganado la autoridad y está contado entre las Sagradas Escrituras.”[19]

Finalizamos con las palabras de Everett Harrison: “Si bien su reputación sufrió algo a causa de que cita libros no canónicos, como Enoc y la Asunción de Moisés, se le reconoció universalmente el derecho de formar parte del canon ya para el año 350.”[20] Kistemaker reafirma esto cuando dice: “Los concilios de la iglesia reconocieron plenamente su posición canónica en la última década del siglo cuarto (más precisamente, en el Concilio de Cártago en el año 397 d.C).”[21]

VII. Relación con 2ª Pedro
Si comparamos el segundo capítulo de 2 Pedro y la Epístola de Judas muestran varias similitudes, eso nos indica que probablemente que hubo alguna relación entre esas dos epístolas. Merrill Tenney nos muestra cuatro propuestas las cuáles citamos a continuación tal y como las comenta este autor:[22]

A.  La II de Pedro y Judas no tienen relación entre sí, excepto porque fueron dirigidas a gente que tenía los mismos problemas.  Esta solución no explica satisfactoriamente las minuciosas similaridades verbales.

B.  II de Pedro y Judas son paráfrasis de alguna fuente común.  Esta solución es improbable, porque ambos autores eran capaces de ser originales en el contenido de sus epístolas, y admitir una tercera y desconocida epístola, no desplaza la confusión sino la aumenta.

C.  La II de Pedro tomó muchos de sus datos de la de Judas.  Las referencias históricas de Judas, son más exactas y más circunstanciales, y su organización es más clara.  Parecería que la epístola más grande copió de la pequeña, en lugar de que la pequeña fuera una condensación de la más grande.

D.  Judas se animó a escribir su epístola después de leer la de Pedro, pero la bosquejó independientemente.

Tenney se inclina a la última propuesta y cita los versículos  Judas17 y 18 como prueba de ello. Lea menciona: "Es difícil determinar cuál escritor pidió prestado del otro o si ambos utilizaron una tercera fuente.”[23]

VIII. Relación con 1 Enoc
            Como hemos dicho anteriormente una de las razones por las que muchos dudaron de la autenticidad de esta epístola es porque cita a 1 Enoc.  Y es que una de las preguntas que genera Judas, es ¿Por qué Judas usa material extra-canónico? Hay varias alternativas. Quizás es porque el destinatario conocía muy bien esos escritos que eran parte de la cultura y tradición judías y los utiliza como una ilustración para lo que quiere decir. En todo caso, no es el único autor bíblico que utiliza otras fuentes cómo ilustración. Radmacher nos menciona: En 1 Corintios 10:4 Pablo aparentemente hizo uso de un comentario hebreo (el Midrash) para apoyar su interpretación de las peregrinaciones de los israelitas en el desierto. En Hechos 17:28 y Tito 1:12, citó a poetas paganos para apoyar algunas de sus aseveraciones.”[24] Dios guió a los escritores bíblicos a seleccionar y usar material de dichas fuentes lo que no quiere decir que con eso se afirme que sean inspiradas y ni siquiera exactas.  También puede que este citado un libro queestaban usando los falsos maestros y utilizando sus propios argumentos en su contra. Keener menciona: “Dado el uso abundante que hace de 1 Enoc, parece que este libro representa una tradición que citaban sus oponentes, que al parecer recurrían a sus propias visiones místicas y revelaciones divinas como las de Enoc.”[25]

IX. Conclusión
Hemos hecho un análisis de esta pequeña carta que Dios en su Soberanía y Providencia dispuso que fuera parte de las Escrituras. Su autor, Judas el hermano en la carne de Jesús, un hombre humilde que se convierte al cristianismo luego de la resurrección. Un hombre que puede aceptar el mesianismo de su hermano nos llama a contender ardientemente, a luchar por esa fe que una vez fue entregada a los santos. Un mensaje poderoso y totalmente vigente en la iglesia de hoy que se enfrenta a diversos falsos maestros que se mueven poderosamente dentro de ella.



[1] Lutero, Martín. Comentario a la Carta de Judashttp://www.iglesiareformada.com/lutero_judas.pdf.
[2] Calvino, Juan. Comentario de Judas y 2da. Epístola de Pedro, p. 101.
[3] Véanse Jeffery, Peter. De Piedra en Piedra, p. 171; Lea, Thomas. El Nuevo Testamento: su Trasfondo y su Mensaje, p. 593; Tenney, Merrill.Nuestro Nuevo Testamento, p. 437.
[4] Kistemaker, Simón. Comentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas,  p. 419.
[5] Harrison, Everett. Introducción al Nuevo Testamento, p. 431.
[6] KistamakerSimonComentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 409.
[7] Elwell, Walter y Yarbrough, Robert. Al encuentro del Nuevo Testamento: Un panorama histórico y teológico, p. 371.
[8] Lea, Thomas. El Nuevo Testamento: su Trasfondo y su Mensaje, p. 597.
[9] Jeffery, Peter. De Piedra en Piedra, p. 171.
[10] Benware, Paul. Panorama del Nuevo Testamento, p. 264.
[11] Demaray, Donald. Introducción a la Biblia, p. 253.
[12] Kistemaker, Simón. Comentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas,  p. 408.
[13] Harrison, Everett. Comentario Bíblico Moody del Nuevo Testamento: Judas. Versión digital en PDF.
[14] KistemakerSimonComentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 409.
[15] Eusebio de Cesárea, Historia Eclesiástica VI, XIV, 2.
[16] Orígenes de Alejandría, Comentario sobre Mateo X. 17.
[17] Eusebio de CesáreaHistoria Eclesiástica III, XXV. 3.
[18] Eusebio de CesáreaHistoria Eclesiástica II, XXIII, 25.
[19] JerónimoVidas de Hombres Ilustres, Cap. 4.
[20] Harrison, Everett. Comentario Bíblico Moody del Nuevo Testamento: Judas. Versión digital en PDF..
[21] KistemakerSimonComentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 405.
[22] Tenney, Merrill. Nuestro Nuevo Testamento, p. 436.
[23] Lea, Thomas. El Nuevo Testamento: su Trasfondo y su Mensaje, p. 598.
[24] RadmacherEarlNuevo Comentario Ilustrado de la Biblia. Versión en Libronix.
[25] Keener, Craig. Comentario del Contexto Cultural de la Biblia: Nuevo Testamento, p. 742.

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