martes, 6 de septiembre de 2016

El Prólogo de los Proverbios

Dr. Jaime Morales
Extraído de "Proverbios: Sabiduría Bíblica para la Vida"

I.                               Introducción

            Todo prólogo sirve para introducir un escrito. El primer capítulo del libro de Proverbios sirve de prólogo al libro. Este nos habla de su autor principal, una descripción en forma de poesía hebrea de su propósito y sus destinatarios. En esta lección se analizarán cada uno de estos detalles.  

 

II.       Autor principal

            Primeramente hablaremos del autor principal, para ello observaremos el primer versículo de todo el libro de Proverbios.

Proverbios 1:1
Reina Valera 1960
Dios Habla Hoy
Nueva Versión Internacional
Los proverbios de Salomón, hijo de David,  rey de Israel.
Dichos de Salomón, hijo de David, rey de Israel
Proverbios de Salomón hijo de David,  rey de Israel

            Este verso nos habla de la autoría de los proverbios. El libro de los Proverbios es atribuido principalmente a Salomón hijo del Rey David. El rey que según la historia bíblica solicitó sabiduría a Dios cuando Dios en sueños le solicitó que le daría todo lo él pidiera (1 Re. 3:5-13) y quién escribió más de 3000 proverbios y era más sabio que todos los orientales y los egipcios (Pr. 4:30-33). Pero como se mencionó anteriormente el no es al autor de todo el libro, sino que él escribió la mayor parte.

            Él escribió estos proverbios. La palabra hebrea usada es mashál. Son cómo los refranes de nuestra época contemporánea. No son promesas ni verdades universales. “Lo que se reconoce como cierto en los proverbios modernos también debe entenderse como características de los proverbios antiguos… No representan una verdad absoluta sino perspectivas verdaderas acerca de las circunstancias de la vida.”[1] 

III.      Primer propósito: Obtener sabiduría y prudencia

            Por otro lado, los siguientes textos nos hablan del propósito que tiene este libro. Este se nos presenta en forma encadenada en los mismos por medio de la partícula hebrea le que significa “para”, unificando los textos en un paralelismo encadenado. Cómo dice Lyons: “el paralelismo que se usa en los vv. 2–6 es sinónimo, donde la segunda parte del versículo hace una repetición de la idea en la primera parte.”[2]

Proverbios 1:2
Reina Valera 1960
Dios Habla Hoy
Nueva Versión Internacional
Para entender sabiduría y doctrina,
 Para conocer razones prudentes
que tienen como propósito:
comunicar sabiduría e instrucción,
ayudar a comprender palabras
llenas de sentido
para adquirir sabiduría y disciplina; 
 para discernir palabras de inteligencia

            Este texto es un paralelismo sinónimo que está encadenado a los versículos que le preceden. El sentido de entender es observar o reconocer, en este caso la sabiduría (heb. jokmá) que se refiere a un conocimiento práctico basado en habilidades y experiencia. Jamieson, Fausset y Brown mencionan que sabiduría es: “el empleo de los mejores medios para lograr los mejores fines.”[3] Por otro lado, la palabra traducida como doctrina en hebreo es músar significa más propiamente represión, castigo o advertencia.[4] Es interesante que la Nueva Versión Internacional (NVI) mencioné la palabra disciplina, quizás una palabra más exacta.

            En palabras sencillas los proverbios son para hacernos sabios y disciplinados. Nos dan el conocimiento práctico para actuar en la vida y al mismo tiempo nos ayudan a reconocer las advertencias y las represiones y darles el sentido correcto, en vez de rechazarlos. A nadie le gusta ser disciplinado o exhortado, nuestra naturaleza pecaminosa nos llama a hacer las cosas a nuestra manera, por ello, los proverbios son una forma de ayudarnos a reconocer las advertencias que Dios pone en nuestro camino. Recordemos que la instrucción siempre forma nuestro carácter.

            El texto continúa diciendo: “para conocer razones prudentes.” El termino conocer es bín que significa distinguir o entender.[5] Esto implica que los proverbios nos sirven para distinguir aquellas palabras que dan entendimiento. Hay que aprender a discernir los dichos prudentes, los dichos sabios y entenderlos correctamente porque la Sabiduría es Dios mismo. Jamieson, Fausset y Brown refuerzan esto cuando mencionan que estás razones prudentes son: “palabras de comprensión, palabras que facilitan el discernimiento del bien y del mal.”[6]

            Todo el libro de Proverbios nos va hablar de la prudencia. Este es un principio que debemos aprender a aplicar. Hay que ser prudentes y saber cuándo hablar y cuando actuar, y que el modo también refleje prudencia.

Proverbios 1:3
Reina Valera 1960
Dios Habla Hoy
Nueva Versión Internacional
Para recibir el consejo de prudencia,
 justicia,  juicio y equidad
adquirir instrucción, prudencia,
justicia, rectitud y equilibrio;
para recibir la corrección que dan la prudencia, 
 la rectitud,  la justicia y la equidad

            Nuevamente, la palabra consejo es musár, la misma palabra que se usa para doctrina en Proverbios 1:2, que tiene el sentido de reprensión o advertencia. En este sentido me parece más correcta la traducción de la NVI que lo traduce como: “corrección”; entonces, los proverbios son para recibir la represión que nos dan cuatro palabras: prudencia, justicia, juicio y equidad.

            Analicemos cada una de éstas palabras. La palabra “prudencia” es el hebreo sakál, el significado fundamental del mismo parece ser “mirar, prestar atención.”[7] Se refiere a que hay que prestar atención para saber cómo actuar. Primero, mirar detenidamente, luego actuar. Eso es prudencia.

            Por otro lado, justicia usa el hebreo tsedéc y tiene una connotación jurídica.[8] Se refiere a aplicar justicia en sentido legal. Por otro lado, juicio es la palabra hebrea mishpát, al igual que el anterior es jurídico, pero se refiere más bien al veredicto.[9] Es decir la sentencia buena o mala que emite un juez. Por último, equidad  es meshár que significa igualdad o rectitud, es decir, ir en el camino derecho.

            En resumen, los Proverbios nos instruyen para ayudarnos a actuar con prudencia, aplicar justicia, dar veredictos correctos y actuar en forma equitativa y recta.

IV.       Primera audiencia: los jóvenes e ingenuos

Proverbios 1:4
Reina Valera 1960
Dios Habla Hoy
Nueva Versión Internacional
Para dar sagacidad a los simples,
 Y a los jóvenes inteligencia y cordura.
hacer sagaces a los jóvenes inexpertos,
y darles conocimiento y reflexión.
para infundir sagacidad en los inexpertos, 
 conocimiento y discreción en los jóvenes.

            Este texto es un paralelismo sinónimo de forma quiásmica donde “simples” es equivalente a “jóvenes”, y “sagacidad” a “inteligencia y cordura”. La palabra sagacidad es el hebreo ormá y se refiere a astucia o discreción.[10] Es la misma palabra que se refiere a artimaña. Por otro lado, el término simple es petí que significa tonto, seducible o ignorante.[11] La NVI les llama los inexpertos. Jamieson, Fausset y Brown mencionan: que los simples son aquellos “fácilmente llevados o al bien o al mal”.[12] En otras palabras, los fácilmente manipulables. Es decir, los proverbios ayudan a que estos inexpertos adquieran la astucia que necesitan. Debido a que es un paralelismo, hay que deducir que estos simples son jóvenes. Lyons menciona refiriéndose al paralelismo entre jóvenes y simples: “Si se mantiene un paralelismo sinónimo absoluto, entonces los dos grupos pueden apuntar a un solo grupo, es decir a los jóvenes-adolescentes.”[13] Ahora, debemos que notar que efectivamente, los jóvenes son inexpertos, ellos carecen de madurez y experiencia en la vida. También Radmacher refuerza este punto: “los simples o ingenuos son jóvenes inexpertos y propensos a cometer errores.”[14] Igualmente, Goldingay: “Los ingenuos son los jóvenes carentes de instrucción, que están en peligro de ser cándidos, crédulos, fáciles de conducir y felices de ser como son.”[15]

            Hay personas que son realmente muy ingenuas, fácilmente caen en las trampas que les pone el maligno. Son seducidos fácilmente por personas que son malas influencias. Todos conocemos personas que son muy crédulas y fáciles de engañar.

            Hay jovencitas que se dejan llevar por palabras bonitas de otros que no tienen buenas intenciones. Muchos las manipulan para lograr tomar lo que quieren de ellas, muchas veces estos lo único que quieren es tener relaciones coitales con ellas y luego de ello las dejan. De igual modo hay hombres que son fácilmente seducidos por mujeres “extrañas” (Pr. 2:16), siendo sencillamente manipulados por sus impulsos sexuales y sin poder controlarlos.

            Muchos jóvenes se dejan llevar por amigos que los presionan hacia el mal. Llevándoles a tener relaciones sexuales inmorales, a cometer delitos, a rebelarse a los padres, a probar el alcohol, el tabaco y las drogas. Incluso las malas influencias pueden llevarles hacia el ocultismo.
           
            Por ello, los proverbios proveen de astucia a este tipo de personas. Son consejos para ser astutos ante lo que presentan las malas compañías.

            Siguiendo con el análisis del texto, la palabra jóvenes es el hebreo naár. Esta palabra significa desde un niño hasta la adolescencia. También se aplica a sirvientes.[16] Es un término que significa joven en contraposición con un hombre adulto y por lo general denota un joven de edad casadera, aunque soltero.[17] Lyons comenta sobre el termino naár: “Aquí significa el joven en vías de la formación, quizá entre 15 y 25 años aproximadamente. Tal grupo representa el 30% de la población en América Latina.”[18] La palabra inteligencia es daát y significa conocimiento; y cordura es mezzimmá que viene dezáman, que significa planear. O sea, está relacionado con planear bien lo que se va a hacer. Los proverbios dan inteligencia y cordura a los jóvenes. Les ayuda a conocer mejor las cosas y planear bien sus acciones.

            Los proverbios están escritos para individuos que no tienen tanta experiencia, se mencionan los simples y los jóvenes, aunque reconocemos que el texto es un paralelismo donde se implica que los jóvenes son también simples. Lyons menciona: “Los jóvenes son aquellos que no tienen mucha experiencia en la vida y están muy abiertos a cualquier influencia; son muy vulnerables a los engaños y las trampas que ponen los hombres violentos y malvados. Los jóvenes son ingenuos y no tienen un criterio formado de cómo funciona la vida y cómo tener un éxito duradero en la misma.”[19] Los jóvenes muchas veces creen que lo saben todo, pero realmente esto mismo es una señal de su inmadurez y de que realmente todavía tienen mucho que aprender.

            Uno de los libros bíblicos que más recomiendo analizar con los jóvenes es los Proverbios, precisamente porque uno de los propósitos por el cual este libro fue escrito fue para ayudar a los muchachos y muchachas a recibir sabiduría para que pudieran utilizarla en su diario vivir. Los jóvenes son una de las principales audiencias del Libro de los Proverbios.


V.      Segunda audiencia: los sabios

Proverbios 1:5
Reina Valera 1960
Dios Habla Hoy
Nueva Versión Internacional
Oirá el sabio,  y aumentará el saber,
 y el entendido adquirirá consejo.
El que es sabio e inteligente, los escucha,
y adquiere así más sabiduría y experiencia.
Escuche esto el sabio,  y aumente su saber; 
 reciba dirección el entendido.

            Una segunda audiencia de los proverbios es revelada en este texto: los sabios. La palabra sabio es jakam, y se refiere a una persona que sabe aplicar la sabiduría, una persona hábil. Los sabios son: “Los que, temiendo a Dios, viven de acuerdo a lo que Él espera de ellos y según lo que una sociedad temerosa de Dios espera, se ven como personas íntegras. Son sabios porque su estilo de vida proyecta el temor de Dios y la bendición de Él reposa sobre ellos. De la misma manera que se considera hábil a un artesano en su oficio, los jakam en el Antiguo Testamento aprendían y aplicaban la sabiduría en cada situación de la vida y el nivel de su éxito servía de barómetro para marcar el avance en el camino de la sabiduría.”[20]

            Todo sabio puede aprender más siguiendo el consejo divino. El sabio siempre aumenta su saber. Cómo dice el mismo libro de Proverbios: “Da al sabio, y será más sabio” (Pr. 9:9). Radmacher menciona sobre este texto: “Absolutamente nadie culmina su aprendizaje de la sabiduría; siempre existe algo más que aprender. El versículo 6 nos habla de las lecciones que una persona madura obtiene a través del estudio del proverbio y la declaración, palabras de sabios, y sus dichos profundos.”[21] Una de las características de una persona sabia es que sabe que conoce muy poco, realmente hay muchísimo por conocer. Una persona sabia sabe que siempre puede aprender algo nuevo. No importa que se tengan todos los diplomas del mundo, siempre podemos aprender y hay que ser humilde para reconocer eso.

            Este versículo es un paralelismo sinónimo. Sabio y entendido son sinónimos. La palabra consejo es takjbulá propiamente manejo, como manejar cuerdas.[22] Es decir, sabrán cómo manejarse en la vida, obtendrán la guía de Dios.

III.      Segundo propósito: Capacidad para comprender las palabras sabias

Proverbios 1:6
Reina Valera 1960
Dios Habla Hoy
Nueva Versión Internacional
Para entender proverbio y declaración,
 Palabras de sabios,  y sus dichos profundos.
para entender los dichos de los sabios,
y sus palabras, ejemplos y adivinanzas.
para discernir el proverbio y la parábola, 
 los dichos de los sabios y sus enigmas.

            Este versículo está ligado el anterior. Los sabios y entendidos adquirirán consejo con un propósito. Ellos obtendrán la guía para entender los proverbios (heb. mashál) y declaraciones (heb. melitsá), las palabras de los sabios y dichos profundos como enigmas (heb. kjidá). La NVI traduce melitsá como parábola. Kjidá se refiere a acertijos, rompecabezas o enigmas.[23] Esto quiere decir que los sabios pueden comprender los proverbios, las parábolas y los acertijos. Esa es la sabiduría que se obtiene al estudiar los proverbios. Los sabios pueden hacerse más sabios aún.

VI.      Conclusión

            En este capítulo hemos se ha hablado del escritor humano de Proverbios: El Rey Salomón, además, habla de dos propósitos, obtener sabiduría para la vida y capacidad para comprender las palabras sabias. Además, de los destinatarios del escrito: los jóvenes e inexpertos pero al mismo tiempo los que ya son sabios, ya que estos pueden aumentar el saber. Por último, hago notar que está perícopa cierra con la expresión “el principio de la sabiduría es el temor de Jehová”. Un texto no citado debido a que está expresión será analizada en mayor detalle en el próximo capítulo. 




[1] Waiton, John; Matthews, Victor y Chavalas, Mark. Comentario del Contexto Cultural de la Biblia:  Antiguo Testamento, p. 630.
[2] Lyons, Victor. Comentario Bíblico Mundo Hispano. Tomo 9. Proverbios, Eclesiastés y Cantares, p. 44.
[3] Jamieson, Roberto; Fausset, A.R., Brown, David. Comentario Exegético y Explicativo de la Biblia. Tomo I: El Antiguo Testamento, p. 497.
[4] “Instrucción.” Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento exhaustivo de Vine. 
[5] “Bín.” Diccionario Strong de Palabras Hebreas y Arameas del Antiguo Testamento.
[6] Jamieson, Roberto; Fausset, A.R., Brown, David. Comentario Exegético y Explicativo de la Biblia. Tomo I: El Antiguo Testamento, p. 497.
[7] “Entender.” Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento exhaustivo de Vine.
[8] “Justicia, justificación.” Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento exhaustivo de Vine.            
[9] “Mishpát.” Diccionario Strong de Palabras Hebreas y Arameas del Antiguo Testamento.
[10] “Ormá.” Diccionario Strong de Palabras Hebreas y Arameas del Antiguo Testamento.
[11] “Petí.” Diccionario Strong de Palabras Hebreas y Arameas del Antiguo Testamento.
[12] Jamieson, Roberto; Fausset, A.R., Brown, David. Comentario Exegético y Explicativo de la Biblia. Tomo I: El Antiguo Testamento, p. 497.
[13] Lyons, Victor. Comentario Bíblico Mundo Hispano. Tomo 9. Proverbios, Eclesiastés y Cantares, p. 45.
[14] Radmacher, Earl. Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia. Versión en Libronix.
[15] Goldingay, John. Nuevo Comentario Siglo XXI: Antiguo Testamento, pp. 1309-1310.
[16] “Naár.” Diccionario Strong de Palabras Hebreas y Arameas del Antiguo Testamento.
[17] “Juventud.” Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento exhaustivo de Vine.
[18] Lyons, Victor. Comentario Bíblico Mundo Hispano. Tomo 9. Proverbios, Eclesiastés y Cantares, p. 45.
[19] Lyons, Victor. Comentario Bíblico Mundo Hispano. Tomo 9. Proverbios, Eclesiastés y Cantares, p. 25.
[20] “Sabio, Hábil.” Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento exhaustivo de Vine.
[21] Radmacher, Earl. Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia. Versión en Libronix.
[22] “Tajbulá.” Diccionario Strong de Palabras Hebreas y Arameas del Antiguo Testamento.
[23] “Kjidá.” Diccionario Strong de Palabras Hebreas y Arameas del Antiguo Testamento.

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