martes, 27 de septiembre de 2016

Características de los Falsos Maestros - Judas 11-16

Dr. Jaime Morales
Extraído de: "Judas: Combatiendo los Falsos Maestros"

I. Introducción
            En estos versículos Judas empieza a enumerar una serie de características de los falsos maestros. Estas mismas características nos pueden ayudar a discernir en el presente la veracidad de aquellos que se dicen ser hombres de Dios. Entre las características podemos mencionar: hablan de alcanzar la salvación por medios distintos al sacrificio expiatorio de Cristo, comercian con el evangelio de Cristo por su propia codicia, se oponen al orden establecido por Dios y sus enseñanzas, buscan su propio beneficio y no producen beneficios a la Iglesia, son inconstantes y en general nos llevan al error, son murmuradores y aduladores buscando su propio provecho.

II. Comparación con tres sucesos bíblicos
Judas 11
Reina Valera 1960
Dios habla hoy
Nueva Versión Internacional
¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín,  y se lanzaron por lucro en el error de Balaam,  y perecieron en la contradicción de Coré.
¡Ay de ellos!, porque han seguido el ejemplo de Caín. Por ganar dinero se han desviado, como Balaam, y como Coré, mueren por su rebeldía.
¡Ay de los que siguieron el camino de Caín!  Por ganar dinero se entregaron al error de Balaam y perecieron en la rebelión de Coré.

            Menciona que estos falsos maestros sufrirán aflicción con la expresión ¡Ay de ellos!, y seguidamente menciona una comparación con tres situaciones anteriores. MacArthur menciona que la expresión traducida como “¡Ay de ellos!” es una interjección de clamor emocional que es esencialmente como exclamando: ¡Ay, que horrible será![1] Por otro lado, sobre esa misma expresión Platt menciona: “Muchas veces se encuentra esta frase en labios del Señor Jesucristo en los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos, Lucas). Sin embargo, en las epístolas, la frase aparece sólo aquí. Es una exclamación que reconoce el dolor continuo que espera a los rebeldes.”[2] En general la frase es un recordatorio del dolor y sufrimiento que espera a estos hombres cuando sean castigados por el Todopoderoso Señor Soberano.

A. El camino de Caín
            Recordemos que tanto Abel como Caín llevaron una ofrenda a Dios. A Dios le agrado la ofrenda de Abel pero no le agrado la de Caín. Luego, de esto salió con su hermano al campo y le mató (Génesis 4:3-9).  MacDonald aduce: “El camino de Caín es básicamente el rechazo de la salvación mediante la sangre de una víctima sacrificial (Génesis 4). Es un intento de aplacar a Dios mediante esfuerzos humanos.”[3] En esa misma línea escribe Coder cuando menciona: “Cuando la doctrina bíblica del derramamiento de sangre se desplaza para ser repuesta por otra enseñanza sustitutiva, de tal manera que las buenas nuevas de salvación cambian de mensaje, poniendo de lado los méritos de la cruz de Cristo se ha entrado en el camino de Caín.”[4] En otras palabras el camino de Caín es el esfuerzo de alcanzar a Dios y su salvación por los propios caminos, sin tomar en cuenta el único camino provisto por Cristo: El sacrificio expiatorio de Cristo en la Cruz del Calvario. Los falsos profetas hablan de otros modos de salvación distintos al sacrificio expiatorio de Cristo. Algunos hablan de hacer obras, otros de pertenecer a un grupo particular, en sí mencionan distintos medios que son invención propia no el camino provisto por Dios.

B. El error de Balaam
            El pasaje menciona el error de Balaam. Este era un adivino de renombre, a quién el rey Balac envía hombres a pedirle que maldiga al pueblo de Israel a cambio de regalos. Este se va con los hombres y se le aparece el ángel de Jehová, pero no puede verlo. Su asna en cambio si ve el ángel y es azotada en tres ocasiones por no moverse. En la tercera ocasión Dios abre los ojos de Balaam y este ve el ángel de Jehová con su espada desenvainada. Al final Balaam se sujeta y Dios le indica que debe decir solamente lo que Él le indique (Números 22:4-35). Lo curioso de este pasaje es que el asna ve el ángel de Jehová y Balaam no. Matthew Henry menciona: “La historia está llena de ironía, que a menudo le da una nota cómica, aunque los temas tratados son muy serios. Aunque Balaam tiene el nombre de ser un gran vidente, resulta que su asna (un animal notado por su terquedad y estupidez) demuestra más perspicacia espiritual que él.”[5]  De esta manera Judas afirma que estos hombres son iguales que Balaam que en su ceguera espiritual nunca pudo ver el ángel de Jehová y arremetió contra su asna, aunque más bien el error de Balam se refiere a la codicia de este hombre, MacDonald menciona: “El error de Balaam es el deseo de enriquecerse personalmente transformando el servicio a Dios en un negocio. Balaam profesaba ser profeta de Dios, pero era codicioso, y estaba dispuesto a prostituir su don profético por dinero (Números 22–24). En cinco ocasiones Balac le pagó para que maldijera a Israel, pero fue refrenado a la fuerza por Dios.”[6] En la misma línea escribe Platt: “El error de Balaam fue la codicia o avaricia (Números 22–24). En otras palabras, manifestó una disposición a prostituir el servicio de Dios por lucro.”[7]
           
Igualmente hoy en día cuántos falsos maestros caen en la codicia. Muchos de los predicadores actuales sólo hablan mensajes de prosperidad; sus mensajes son de aliento y de “autoayuda espiritual”, dejando de la lado los mensajes ético-morales de antaño a fin de aumentar sus ingresos, al igual que Balaam son hombres codiciosos dispuestos a comerciar con su ministerio por dinero. Su verdadera motivación es la codicia y engañan conscientemente a la Iglesia de Dios de forma activa. 

C. La contradicción de Coré
            La controversia de este hombre se registra en Números 16:1-35. Este hombre se rebeló contra Dios y sus representantes: Moisés y Aarón. Él y los hombres que le acompañan están descontentos por diversas razones: Moisés y Aarón se habían impuesto como líderes en Israel (v. 3, 13); Moisés no había logrado que el pueblo entrará a la tierra prometida (v. 14) y que Moisés y Aarón se habían tomado para sí mismos el sacerdocio (7-11). Pero mientras los hombres rebeldes se preparan para ofrecer incienso, Dios se enoja y los rebeldes junto con sus seguidores son tragados por la tierra y consumidos por el fuego. Estos hombres rebeldes que acompañaban a Coré se habían rebelado por el liderazgo puesto por Dios. Keener menciona: “Coré en la tradición judía se constituyó en figura normativa de aquellos que se rebelaban contra la ley.”[8] Así, Judas compara a los falsos maestros que menciona en su carta con los rebeldes de Coré y su grupo. Gente que se pone en contra del orden establecido por Dios. Pero siempre recibirán el castigo de Dios por su osadía.

Kistemaker menciona: “Coré puso en tela de juicio la sabiduría de Dios al designar a Moisés y Aarón como líderes de Israel. En forma similar, es de suponer que los adversarios de Judas rechazaban la enseñanza y liderazgo apostólico en la iglesia cristiana. Y tal como sucedió con Coré y sus seguidores, estos adversarios también perecerán bajo el juicio de Dios. Judas está tan seguro de esto que escribe el verbo perecer en tiempo pasado, como si la acción ya hubiese tomado lugar: Han perecido en la rebelión de Coré.”[9] Los apostatas de la época se habían opuesto al orden establecido por Dios. Dios había puesto a los doce apóstoles como fundamento de la iglesia (Efesios 2:20) y había dejado un cuerpo de enseñanzas a través de los escritos del Nuevo Testamento (2 Timoteo 3:16), recordemos la expresión en Judas 3: “la fe que ha sido una vez dada a los santos.” Estos apostatas en los tiempos de Judas rechazaban el liderazgo y enseñanza apostólica.

Hay que notar que cuando nos referimos al liderazgo de los apóstoles nos estamos refiriendo única y exclusivamente a los doce. Dios escogió a estos hombres para colocar el fundamento de la iglesia. Ya no hay más apóstoles. Y los que dicen que hay nuevos apóstoles hoy en día en realidad son apostatas.

Los falsos maestros siempre rechazan la enseñanza apostólica y el liderazgo apostólico. Mencionan que Dios dio revelaciones diferentes a la enseñanza apostólicas. Mencionan que  Dios dejo otras autoridades diferentes al liderazgo apostólico y los ancianos que dejaron en las iglesias.
           
III. El peligro de los falsos maestros
En está porción de Judas, el mismo utiliza una serie de metáforas para ilustrar el peligro de los falsos maestros.Kistemaker con respecto a ello menciona: “En estos dos versículos Judas recurre al uso de muchas metáforas tomadas de la naturaleza para describir a adversarios impíos. Sus comparaciones son elocuentes, coloridas y van al grano. Son una gran ayuda para que el lector reconozca estos hombres que andan pervirtiendo la verdad de Dios. Aquí tenemos una descripción poética en su mejor nivel.”[10]

Judas 12
Reina Valera 1960 (RVR)
Dios habla hy (DHH)
Nueva Versión Internacional
Estos son manchas en vuestros ágapes,  que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos;  nubes sin agua,  llevadas de acá para allá por los vientos;  árboles otoñales,  sin fruto,  dos veces muertos y desarraigados;
Son una vergüenza en las fiestas de amor fraternal que ustedes celebran, en las que ellos comen y beben alegremente, sin mostrar ningún respeto. Son pastores que cuidan solamente de sí mismos. Son nubes sin agua, llevadas por el viento. Son árboles que no dan fruto a su tiempo, dos veces muertos y arrancados de raíz.
Estos individuos son un peligro oculto: sin ningún respeto convierten en parrandas las fiestas de amor fraternal que ustedes celebran.  Buscan sólo su propio provecho. Son nubes sin agua,  llevadas por el viento.  Son árboles que no dan fruto cuando debieran darlo;  están doblemente muertos,  arrancados de raíz.

            Judas llama a los falsos maestros machas en los ágapes que compartían los creyentes a quiénes va dirigida la epístola. Un ágape era una cena congregacional asociada la cena del Señor. Douglas  y Tenney lo definen como: “Una comida en común que los primeros cristianos comían en relación con la cena del Señor para expresar y profundizar el amor fraternal.”[11] Los falsos maestros comían impúdicamente en los ágapes. La Nueva Versión Internacional lo dice claramente: “Sin ningún respeto convierten en parrandas las fiestas de amor fraternal que ustedes celebran.” Harrison menciona sobre esto: “Al parecer los herejes gnósticos habían corrompido tales festines, convirtiéndolos en orgías de gula, con lo que pervertían el propósito de las mismas. Se hartaban sin preocuparse por el bienestar espiritual de la iglesia.”[12] Los falsos maestros habían corrompido el sentido de la comida congregacional.

Aunque la Reina Valera Revisada les llama manchas, la palabra griega es spilas que significa roca o arrecife, el Diccionario VINE menciona que: “Su verdadero significado lo da La Biblia de las Américas: escollos ocultos, sobre los que golpea el mar, constituyendo una metáfora descriptiva de hombres cuya conducta es un peligro para los demás.”  Deiros apoya esto mencionando: “Manchas (spilades) se traduce mejor como rocas escondidas (escollos ocultos BA, ver VHA). En este sentido, estas personas son motivo de escándalo (NA), puesto que con su sensualidad producen verdaderos naufragios espirituales en la comunidad.”[13] También Coder explica: “La palabra original hace referencia a las rocas o arrecifes que sobresalen de la tierra pero se mantienen escondidas debajo del agua o solamente sobresalen cuando hay desnivel de mareas. Estos salientes representan un peligro para quienes se acercan a ellos desde el mar.”[14]Estos falsos maestros eran como un arrecife oculto quiénes buscaban su propio provecho. Keener menciona: “Estos individuos eran escollos ocultos (BA), peligro oculto (NVI),  engañosos y capaces de destruir a todo navegante que aventuraba su embarcación cerca de ellos.”[15] Para los creyentes eran un peligro oculto. Y es que muchos de los falsos profetas permanecen ocultos, engañando aun a los escogidos (Mateo 24:24). Pueden parecer grandes líderes, predicadores e incluso pastores pero son peligrosos ya que llevan al naufragio espiritual.

Estos buscaban solamente apacentarse a sí mismos. Kistemaker menciona: “Esta es una referencia clara a la profecía de Ezequiel, en la que Dios pronuncia ayes sobre los pastores espirituales de Israel que sólo se apacientan a sí mismos en vez de ocuparse del pueblo de Dios (34:2; y también vv. 8, 10). Los adversarios de Judas vienen a las comidas fraternales a alimentarse a sí mismos (cf. 1 Corintios 11:21, 33).”[16] Una señal inequívoca de los apostatas es que buscan el beneficio propio no el de la iglesia de Cristo. Buscan en muchas ocasiones solamente el beneficio monetario. Esto se ve hoy en la Iglesia, pastores que tienen salarios inmorales, en ocasiones 10 veces más que sus ovejas; carros último modelo, grandes propiedades, etc. y se hacen llamar apóstoles del Señor. 

Son nubes, sin agua, árboles sin fruto muertos dos veces y arrancados de raíz. Es decir, son hombres que no producen beneficios ni bendición al Cuerpo de Cristo. Keener menciona: “Las nubes vacías prometían lluvias copiosas a los campesinos pero nunca llegaban (Proverbios 25:14).”[17] “Se emplea la imagen de los árboles debido a que se esperaba que la siega estaría completa hacia el fin del otoño, cuando muchos árboles dejan caer sus hojas antes de la llegada del invierno; o puede significar que no producen el fruto del verano ni muestran signos de productividad al comenzar el otoño; de un modo u otro, estos árboles estaban sencillamente muertos.”[18] Harrison menciona: “Otoño es la época de la recogida de frutas. Pero los falsos maestros no producen frutos, y esos árboles, dos veces muertos, están destinados a la destrucción.”[19]

Judas 13
Reina Valera 1960 (RVR)
Dios habla hy (DHH)
Nueva Versión Internacional
fieras ondas del mar,  que espuman su propia vergüenza;  estrellas errantes,  para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.
Son violentas olas del mar, que arrojan como espuma sus acciones vergonzosas. Son estrellas que han perdido su rumbo y están condenadas a pasar la eternidad en la más negra oscuridad.
Son violentas olas del mar,  que arrojan la espuma de sus actos vergonzosos.  Son estrellas fugaces,  para quienes está reservada eternamente la más densa oscuridad.

Sigue la metáfora del mar. Primero menciona que los falsos maestros son violentas olas del mar que arrojan la espuma de sus actos vergonzosos. Esto habla de lo inestables que pueden ser las olas. Kistemaker menciona: “En su imagen literaria Judas comunica tanto la feroz fuerza bruta de las olas como su inestabilidad y su incertidumbre al ir acercándose hacia la costa (cf. Santiago 1:6). Levantan la espuma y los detritos que luego esparcen en otros lugares.”[20]Deiros menciona: “Al igual que las olas del mar, despliega una gran cantidad de energía y hace mucho ruido. Pero, en definitiva, todo lo que produce es un poco de espuma, que rápidamente se diluye, dejando sobre la arena al retirarse un residuo de basura y desperdicios (Isaías 57:20). El saldo final en la vida del apóstata es la vergüenza.”

Varios de los comentaristas marcan que está metáfora hace referencia a lo sucio que dejan las olas las playas. Keener menciona que: “Las olas aparecen en los Rollos del Mar Muerto como una imagen de vómito de la inmundicia del pecado.”[21] Harrison menciona: “Las vidas de los impíos son como las fieras ondas del mar, que contaminan las playas con los desechos que llevan en su seno.”[22]

Las olas hacen mucho ruido y muchas veces se puede observar como golpean la costa, ellas vienen y van, produciendo espuma que deja un rastro de desechos. Los apóstatas son inconstantes, hacen mucho ruido, pero al final sus obras son basura que lo único que produce es vergüenza. Kistemaker hace un comentario final sobre está primer metáfora del versículo 13: “Así como la persona que está a la vera del mar trata de evitar la espuma de las olas, de la misma forma debe el creyente apartarse de las palabras y los hechos de los malvados.”[23]

En segundo lugar el versículo menciona otra metáfora al afirmar que los apostatas son estrellas errantes o estrellas fugaces a los cuáles está reservada la oscuridad de las tinieblas eternamente. Kistemaker menciona: “Judas recurre a esta última metáfora para lograr que el lector alce sus ojos al cielo nocturno y observe los planetas. El sabe que todo observador cuidadoso ve que algunos planetas viajan por todo el cielo. Iluminan la oscuridad pero, a causa de sus cursos errantes, no pueden ser utilizados para usos de navegación.”[24] Estos hombres que llevan al error tienen un destino final y eterno: la oscuridad de las tinieblas.

IV. La profecía de Enoc contra los falsos maestros
Judas 14-15
Reina Valera 1960
Dios habla hoy
Nueva Versión Internacional
De éstos también profetizó Enoc,  séptimo desde Adán,  diciendo:  He aquí,  vino el Señor con sus santas decenas de millares,
También Henoc, que fue el séptimo después de Adán, habló proféticamente cuando dijo acerca de esa gente: "Vi al Señor, que venía con miles y miles de sus ángeles
También Enoc,  el séptimo patriarca a partir de Adán,  profetizó acerca de ellos:  "Miren,  el Señor viene con millares y millares de sus ángeles
para hacer juicio contra todos,  y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente,  y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.
a juzgar a todos los hombres y a condenarlos por todo el mal que cometieron en su maldad y por todas las palabras insolentes que como malvados pecadores dijeron contra él."
para someter a juicio a todos y para reprender a todos los pecadores impíos por todas las malas obras que han cometido,  y por todas las injurias que han proferido contra él."

            Judas menciona que de estos falsos maestros también había profetizado Enoc, al cual llama séptimo desde Adán. Está expresión parece venir de 1 Enoc 60:8 que menciona: “Donde fue recibido mi antepasado, el séptimo varón desde Adán, el primer hombre que creó el Señor de los espíritus.” También hay una referencia similar en Jubileos 7:39, otro de los libros Apócrifos del Antiguo Testamento.

            Aunque se dice que la expresión “séptimo desde Adán” viene de 1 Enoc, es claro que esto también podría deducirse del pasaje de Génesis 5:1-18 llamado el Libro de las Generaciones de Adán. Si contamos todas las veces que se menciona que un varón concibe a su primogénito masculino nos damos cuenta que de Adán a Enoc se muestran siete generaciones. Véase la siguiente tabla:


Generación
Nombre del varón
Referencia
Primera generación
Adán

Segunda generación
Set
Génesis 5:3
Tercera generación
Enós
Génesis 5:6
Cuarta generación
Cainás
Génesis 5:9
Quinta generación
Mahalaleel
Génesis 5:12
Sexta generación
Jared
Génesis 5:15
Séptima generación
Enoc
Génesis 5:18
           
Así que en la tradición oral de los pueblos de la Cuenca del Mediterráneo podría ser muy fácil recordar que Enoc sería la séptima generación desde Adán.         Luego de ello menciona la profecía dicha por Enoc: “He aquí,  vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos,  y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente,  y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.”

            Está es sumamente similar a un texto en 1 Enoc, este dice: “He aquí que llegará con miríadas de santos para hacer justicia, destruir a los impíos y contender con todos los mortales por cuanto hicieron y cometieron contra él los pecadores e impíos” (1 Enoc 1:9).
           
Ya hemos mencionado en los comentarios al verstículo 9 algunas razones por las que se pudo utilizar un texto intertestamentario. Kistemaker menciona: “Si suponemos que las palabras de Enoc fueron dichas por este hombre piadoso que vivió antes del diluvio, entonces estamos oyendo una voz que proviene desde la más remota antigüedad.”[25] Tampoco podemos afirmar que este diciendo que el libro de Enoc sea escritura porque no usa la formula usual que utilizan los escritores neotestamentarios que generalmente dicen “Cómo está escrito” cuando se refieren a los escritos inspirados. En todo caso parece indicar que el juicio mencionado por Enoc será ejecutado sobre los falsos maestros.


V. El Testimonio hablado de los falsos maestros

Judas 16
Reina Valera 1960 (RVR)
Dios habla hy (DHH)
Nueva Versión Internacional
Estos son murmuradores,  querellosos,  que andan según sus propios deseos,  cuya boca habla cosas infladas,  adulando a las personas para sacar provecho.
De todo se quejan, todo lo critican y solo buscan satisfacer sus propios deseos. Hablan con jactancia, y adulan a los demás para aprovecharse de ellos.
Estos individuos son refunfuñadores y criticones;  se dejan llevar por sus propias pasiones;  hablan con arrogancia y adulan a los demás para sacar ventaja.

            Luego de que en el versículo 15 menciona de los falsos profetas: “De todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.” Menciona que estos son murmurados y querellosos. La palabra murmurador (gr.gongustés) se refiere a alguien que se queja, y querellosos (gr. mempsímoiros) se refiere a alguien que culpa al destino. Es decir, estos hombres se quejaban y culpaban a Dios y sus circunstancias.

            También se dice que andaban según sus propios deseos (gr. epidsumía). Está palabra es mejormente traducida codicia.[26] Y hablaban cosas infladas (gr. jupérogkos). El Diccionario VINE dice sobre ese término: “Adjetivo que denota de peso o tamaño excesivo. Se usa metafóricamente en el sentido de habla inmoderada, especialmente arrogante.”[27] Por último, se dice que estos falsos maestros adulaban a las personas para sacar provecho propio.

VI. Conclusión
Hemos visto varias características de los falsos maestros. Entre muchas podemos citar: hablan de alcanzar lasalvación por medios distintos al sacrificio expiatorio de Cristo, comercian con el evangelio de Cristo por su propia codicia, se oponen al orden establecido por Dios y sus enseñanzas, buscan su propio beneficio y no producen beneficios a la Iglesia, son inconstantes y llevan al error, son murmuradores y aduladores buscando su propio provecho. Muchas de esas características son vistas en hombres que se dicen ser hombres de Dios, pero según las Escrituras no son otra cosa que hombres engañadores. Dios nos guíe a no ser víctimas de estos hombres que muchas veces están infiltrados entre nosotros.



[1] MacArthur, John. The MacArthur Novo Testamento Comentario: Judas, p. 48.
[2] Platt, Alberto. Estudios Bíblicos ELA: Cómo enfrentar a los falsos maestros (2da Pedro-Judas), p. 18.
[3] MacDonald, William. Comentario al Nuevo Testamento, p. 18.
[4] Coder, Maxwell. Comentario Bíblico Portavoz: Judas, los Hechos de los Apóstatas, p. 75.
[5] Henry, Matthew. Comentario de la Biblia. Versión para E-Sword.
[6] MacDonald, William. Comentario al Nuevo Testamento. Versión Digital en PDF.
[7] Platt, Alberto. Estudios Bíblicos ELA: Cómo enfrentar a los falsos maestros (2da Pedro-Judas), p. 18.
[8] Keener, Craig. Comentario del Contexto Cultural de la Biblia: Nuevo Testamento, p. 744.
[9] Kistemaker, Simon. Comentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 446.
[10] Ibíd., p. 447.
[11] “Comida Fraternal.” Diccionario Bíblico Mundo Hispano.
[12] Harrison, Everett. Comentario Bíblico Moody del Nuevo Testamento: Judas. Versión digital en PDF.
[13] Deiros, Pablo. Comentario Bíblico Hispanoamericano: Santiago y Judas, p. 336.
[14] Coder, Maxwell. Comentario Bíblico Portavoz: Judas, los Hechos de los Apóstatas, p. 82.
[15] Keener, Craig. Comentario del Contexto Cultural de la Biblia: Nuevo Testamento, p. 744.
[16] Kistemaker, Simon. Comentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 448.
[17] Keener, Craig. Comentario del Contexto Cultural de la Biblia: Nuevo Testamento, p. 744.
[18] Ibíd.
[19] Harrison, Everett. Comentario Bíblico Moody del Nuevo Testamento: Judas. Versión digital en PDF.
[20] Kistemaker, Simon. Comentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 449.
[21] Keener, Craig. Comentario del Contexto Cultural de la Biblia: Nuevo Testamento, p. 744.
[22] Harrison, Everett. Comentario Bíblico Moody del Nuevo Testamento: Judas. Versión digital en PDF.
[23] Kistemaker, Simon. Comentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 450.
[24] Ibíd., p. 460.
[25] Kistemaker, Simon. Comentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 452.
[26] “Codicia.” Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento exhaustivo de Vine.
[27] “Inflado.” Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento exhaustivo de Vine.

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