lunes, 26 de septiembre de 2016

Blasfemando de los Seres Espirituales - Judas 8-10

Dr. Jaime Morales
Extraído de: "Judas: Combatiendo los Falsos Maestros"

I. Introducción
En los tiempos actuales postmodernos hay un resurgimiento de la angelología: el estudio de los ángeles. Hay “expertos espirituales” que escriben libros sobre los ángeles. ¿Pero está bien hablar así de los ángeles? ¿Podemos hablar así de cosas que realmente Dios no ha revelado en su Palabra? La respuesta es no. Precisamente estos falsos maestros de los que hablaba Judas tenían una angelología muy desarrollada, pero Judas afirma que hablan cosas que no conocen y aun se atreven a blasfemar de los seres espirituales.

II. Siendo irreverentes con Dios
Judas 8
Reina Valera 1960
Dios habla hoy
Nueva Versión Internacional
No obstante,  de la misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores.
A pesar de ello, también esos hombres, viviendo en sueños, contaminan su cuerpo, rechazan la autoridad del Señor e insultan a los poderes superiores.
De la misma manera estos individuos,  llevados por sus delirios,  contaminan su cuerpo, desprecian la autoridad y maldicen a los seres celestiales.

            El pasaje menciona que a pesar de que en la Escritura se muestra un Dios justo que castiga la apostasía, estos hombres completamente irreverentes contaminan su cuerpo, rechazan la autoridad de Dios e injurian acerca de los seres espirituales.

Judas inicia ese texto con la frase “de la misma manera”. Es decir, se compara con el texto anterior. Palomares menciona: “Judas 8 nos aclara que estos falsos maestros son soñadores de sueños que les llevan a la corrupción de la carne en extremo, como Sodoma y Gomorra; pero también rechazan la autoridad superior, como hicieron los ángeles despreciando el orden establecido por Dios; o como hizo Israel contra Moisés y Aarón con la rebelión de Coré.”[1] En la misma línea Kistemaker afirma: “Nótese que las tres maldades que Judas menciona corresponden (en sentido inverso) a los pecados mencionados en los tres versículos que anteceden. El pecado de la contaminación se equipara a los actos homosexuales mencionados en el versículo 7; el pecado de la rebelión se refiere a la rebelión de los ángeles (v. 6). Y el pecado de injuria a los seres celestiales es equivalente al de la incredulidad de los israelitas en el desierto (v. 5).”[2] Es decir, se trata de una estructura quiásmica muy común en la literatura veterotestamentaria.

Estos hombres son llamados soñadores (gr. enupniázomai), lo cuál podría ser referencia a “sueños proféticos” o a “fantasías sexuales”. Para Keener la palabra “soñadores” se refiere con alta probabilidad a los sueños de los falsos profetas los cuáles rebosaban mentira a pesar de afirmar ser la verdad (Jeremías 23:25).[3] Por otra parte Barclayreafirma esto cuando menciona: “Estos hombres a los que Judas ataca son falsos profetas, soñadores de falsos sueños, seductores del pueblo, y han de ser tratados como tales.”[4] Por otro lado, William MacDonald menciona: “Soñando, mancillan la carne. Su vida mental está contaminada. Viven en un mundo de sucias fantasías, y finalmente encuentran el cumplimiento de sus sueños en la inmoralidad sexual, lo mismo que los hombres de Sodoma.”[5]

Por otra parte estos hombres soñadores mancillan la carne o como dice la NVI contaminan su cuerpo. Recordemos que el verso 4 menciona que una de las herejías que cometieron estos hombres fue que convirtieron en libertinaje la gracia de Dios. Kistemaker menciona sobre estos hombres mencionados en este texto: “Se entregan al exceso sexual que es comparable a los pecados cometidos por los residentes de Sodoma y Gomorra. Se entregan a actividades homosexuales que contaminan la tierra (véanse Levítico 18:24–28; Romanos 1:27).”[6] Piensan que debido a “la gracia”, no hay problema con la homosexualidad. Cómo hoy en día muchos piensan que pueden existir “parejas homosexuales estables” e incluso “pastores homosexuales.” Es increíble la creciente apostasía de las iglesias tradicionales protestantes con respecto a la “ideología homosexual.”

Regresando al texto, podemos observar que la palabra rechazan es originalmente el termino griego adsetéo que significa tener como sin valor.[7] Y además, la palabra autoridad es el griego kuriótes que denota señorío.[8] Es decir, estos hombres han rechazado el señorío de Dios, están rechazando al Señor de Señores. Kistemaker menciona: “Esta gente ha dejado de lado la ley divina; como consecuencia, muestran su desprecio por Cristo y su evangelio. Quieren tener dominio sobre sus propias vidas y desean liberarse del señorío de Jesucristo.”[9] Cuantos hombres quieren tener hoy en día dominio sobre sí mismos, y ser ellos mismos su propio Señor. Hay un rechazo abierto a reconocer que hay Dios que es Señor y que define lo correcto e incorrecto, lo santo y lo pecaminoso, lo justo y lo injusto, hay un rechazo en creer en un Dios que estableció una ley y una verdad absoluta.

Por último se afirma que estos apostatas blasfeman contra las potestades superiores. Para la mayoría de comentaristas las potestades superiores se refiere a los seres angélicos.[10] E incluso Deiros afirma que se refiere específicamente a los ángeles caídos.[11] La palabra blasfeman en este verso es blasfeméo y es importante porque se repite en los tres textos a estudiar en este pasaje y es la palabra clave central del pasaje.  Esta última frase está ligada al texto que sigue, afirmando que aún estos hombres se atrevieron a hablar mal de los ángeles caídos, algo que ni aún el mismo Miguel se atrevía a hacer.
           

III. Ni aún el arcángel Miguel se atrevió a injuriar a un ser espiritual como el diablo

Judas 9
Reina Valera 1960 (RVR)
Dios habla hoy (DHH)
Nueva Versión Internacional
Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo,  disputando con él por el cuerpo de Moisés,  no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él,  sino que dijo: El Señor te reprenda.
El mismo arcángel Miguel, cuando luchaba contra el diablo disputándole el cuerpo de Moisés,  no se atrevió a condenarlo con insultos, sino que solamente le dijo: "¡Que el Señor te reprenda!"
Ni siquiera el arcángel Miguel, cuando argumentaba con el diablo disputándole el cuerpo de Moisés,  se atrevió a pronunciar contra él un juicio de maldición, sino que dijo: "¡Que el Señor te reprenda!"

            Este texto es uno de los textos difíciles de explicar en Judas y quizás uno de los textos de los cuáles se han predicado menos sermones. Menciona un suceso que no aparece en la Biblia. Este nos dice que el arcángel Miguel contendió con el diablo por el cuerpo de Moisés.  El Nuevo Diccionario Bíblico Certeza menciona: “Clemente y Orígenes nos dicen que el incidente de la disputa de Miguel con el diablo se relataba en la Asunción de Moisés, pero ya no existe la parte de dicha obra que contiene el mencionado incidente.”[12] También las notas de estudio de la Reina Valera 1995 nos dicen: “Según una tradición judía, cuando Moisés murió, el arcángel Miguel vino a llevarse su cuerpo y el diablo trató de reclamarlo para sí mismo, con el pretexto de que Moisés había sido un asesino (Éxodo 2:11-12).”[13]Kistemaker proporciona un bosquejo reconstruido de dicho suceso: “Josué acompañó a Moisés en el ascenso al MonteNebo, donde Dios le mostró a Moisés la tierra prometida. Luego Moisés envió a Josué de regreso al pueblo para informarle de la muerte de Moisés, y Moisés murió. Dios envió al arcángel Miguel para llevar el cuerpo de Moisés a otro lugar para enterrarlo allí, pero Samma’el, el demonio, se le opuso, disputando el hecho de que Moisés tuviera derecho a un entierro honroso. El demonio presentó cargos de homicidio contra Moisés por haber matado al egipcio y haber ocultado su cuerpo en la arena. Pero esta acusación no era más que una calumnia contra Moisés, y Miguel, que no toleró tal calumnia, le dijo al diablo, ¡Que el Señor te reprenda, diablo! Ante esto el demonio huyó, y Miguel llevó el cuerpo al lugar que Dios había mandado, enterrándolo allí con sus propias manos. Así fue que nadie vio el entierro de Moisés.”[14]

Es un suceso de la tradición judía que probablemente el destinatario de la carta reconocía. Aunque realmente lo importante es la segunda parte del texto que menciona que ni aún el arcángel Miguel juzgó o acusó al diablo. Ni aún el arcángel profirió maldición sino que este se sujeto al Señor. Kistemaker menciona sobre esto: “Judas usa esta ilustración acerca de la disputa entre Miguel y Satanás para demostrar que ni siquiera este poderoso arcángel se atrevió a reprender al diablo. Aunque Miguel superaba en rango a Satanás y - desde nuestro punto de vista - tenía todo el derecho de reprender a este diablo, el arcángel evitó pronunciar tal reprensión. Dios es el juez.”[15]

Por cierto, esto contrasta con el libro de 1 de Enoc que menciona que fueron los siete arcángeles quiénes acusaron a los ángeles caídos de llegarse a las mujeres y tener relaciones sexuales con ellas. Es curioso notar que una fuente apócrifa mencione que el arcángel Miguel no se atrevió a reprender a Satanás y otra muestre a los supuestos arcángeles reprendiendo a los ángeles caídos. Lo que demuestra una vez más la inconsistencia de los relatos no canónicos.

Una de las preguntas que genera Judas, es ¿Por qué Judas usa material extra-canónico? Quizás es porque el destinatario conocía muy bien esos escritos que eran parte de la cultura y tradición judías y los utiliza como una ilustración para lo que quiere decir. En todo caso, no es el único autor bíblico que utiliza otras fuentes cómo ilustración.Radmacher nos menciona: En 1 Corintios 10:4 Pablo aparentemente hizo uso de un comentario hebreo (el Midrash) para apoyar su interpretación de las peregrinaciones de los israelitas en el desierto. En Hechos 17:28 y Tito 1:12, citó a poetas paganos para apoyar algunas de sus aseveraciones.”[16] Dios guió a los escritores bíblicos a seleccionar y usar material de dichas fuentes lo que no quiere decir que con eso se afirme que sean inspiradas y ni siquiera exactas. Yo puedo hoy en día ilustrar un sermón con una parte de una novela ficticia o una película conocida dentro de nuestra cultura occidental del siglo XXI, sencillamente para aclarar una verdad sin implicar que el relato de la novela o película sean verdad; de la misma manera, los autores bíblicos usaron como ilustración escritos que eran parte de la cultura que tenían a su alrededor sin que ello implicará su veracidad.     

IV. Injuriando de lo que no conocen
Judas 10
Reina Valera 1960 (RVR)
Dios habla hoy (DHH)
Nueva Versión Internacional
Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen;  y en las que por naturaleza conocen,  se corrompen como animales irracionales.
Pero esos hombres hablan mal de las cosas que no conocen; y en cuanto a las que conocen por instinto, como las conocen los animales sin entendimiento, las usan para su propia condenación.
Éstos,  en cambio,  maldicen todo lo que no entienden;  y como animales irracionales,  lo que entienden por instinto es precisamente lo que los corrompe.

            A diferencia del arcángel Miguel que no profirió maldición ni aún en contra del diablo estos hombres blasfeman de lo que no conocen. Es importante ver que la palabra maldición (gr. blasfemía) en Judas 9 y el verbo blasfeman (gr.blasmeféo) vienen de la misma raíz griega. Es un juego de palabras. Mientras ni aún Miguel injurió, estos hombres injurian hasta de las cosas que no conocen.  La expresión “las cosas que no conocen” se refiere a los seres celestiales.[17]

            Son cosas que no conocen porque realmente es poco lo que conocemos acerca de los ángeles. Dios en su Palabra sólo dejo ciertas cosas para que conociéramos, sólo lo que Él en su soberanía quiso revelarnos. Y Él en su soberanía nos mostró de los ángeles sólo lo que necesitamos conocer. A pesar de que libros como 1 Enoc tienen toda una angelología desarrollada no son palabras inspiradas por Dios y su Espíritu sino solamente especulaciones y fabulas que hacen los seres humanos tratando de explicar lo que no conocen. Igualmente hoy en día las fábulas acerca de la angelología abundan tanto en el ámbito cristiano como en las nuevas espiritualidades postmodernas.

Keener menciona: “Los falsos maestros, sin embargo, estaban ridiculizando a los poderes angélicos, incluso probablemente a Satanás. Los Rollos del Mar Muerto muestran que algunas personas maldecían a Satanás, pero Judas no aprueba eso.”[18] La Biblia no aprueba que ridiculicemos ni maldigamos a Satanás. Esto me recuerda un canto que escuche una vez en una iglesia, este decía:

“Al campo del diablo entre para
Tomar lo que me robo.
Bajo mis pies,
Bajo mis pies,
Bajo mis pies,

Bajo mis pies,
Bajo mis pies,
Bajo mis pies,
El diablo esta bajo mis pies”

Este es un ejemplo que cómo muchas veces iglesias toman licencia de hablar mal del enemigo cuando quizás lo más bíblico es decir “El Señor te reprenda”, quién es el único que tiene la autoridad para hacerlo. Recordemos que Dios ha dejado un orden de autoridad que siempre hay que respetar.
           
Continuando con el análisis del texto, Judas menciona que el colmo de estos hombres es que en aquello que conocen por naturaleza se han corrompido como bestias que no tienen razonamiento. Harrison menciona: “Con ironía Judas destruye la pretensión gnóstica de poseer conocimiento espiritual superior al afirmar que sólo poseen instintos animales irracionales.”[19] En aquello que Dios si ha revelado y que pueden conocer se comportan como animales guiándose por sus instintos sexuales. Kistemaker menciona: “Han descendido al nivel de los animales, y en su conducta sexual (véase el v. 8) se dejan guiar por sus instintos. Sin embargo, a diferencia de los animales que siguen simplemente las leyes de la naturaleza, estos impíos son destruidos precisamente por las cosas que no pueden entender. Cuando los hombres viven basándose sólo en el instinto, abandonan aun la ley natural y por tal razón perecen. Se ponen a la par de los animales, pero debido a su negativa a obedecer aun las leyes que Dios ha puesto en la naturaleza, son destruidos (Romanos 1:24).”[20]

V. Conclusión
            Hemos visto uno de los textos más complejos de interpretar a lo largo de la Escritura. Judas menciona que estos falsos maestros viven en inmoralidad sexual, blasfeman de las cosas espirituales y rechazan la autoridad de Dios. Se corrompen como animales irracionales. Su único fin es la destrucción. La lección para nosotros hoy: no debemos blasfemar de lo que no conocemos, aquel hombre que lo hace no es otra cosa que un falso maestro.



[1] Palomares, José. Sermones y Bosquejos sobre la Epístola de Judas, p. 63.
[2] KistemakerSimonComentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 438.
[3] Keener, Craig. Comentario del Contexto Cultural de la Biblia: Nuevo Testamento, p. 743.
[4] Barclay, William. Comentario al Nuevo Testamento. Versión digital en PDF.
[5] MacDonald, William. Comentario al Nuevo Testamento, p. 17.
[6] KistemakerSimonComentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 438.
[7] “Desechar, desecho.” Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento exhaustivo de Vine.
[8] “Señorío.” Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento exhaustivo de Vine.
[9] KistemakerSimonComentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 439.
[10] Véanse Keener, Craig. Comentario del Contexto Cultural de la Biblia: Nuevo Testamento, p. 743; Deiros, Pablo. Comentario Bíblico Hispanoamericano: Santiago y Judas, p. 334,
[11] Deiros, Pablo. Comentario Bíblico Hispanoamericano: Santiago y Judas, p. 334.
[12] “Judas.” Nuevo Diccionario Bíblico Certeza.
[13] “Judas 9.” Santa Biblia Reina-Valera 1995: Edición de Estudio.
[14] KistemakerSimonComentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 441.
[15] KistemakerSimonComentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, p. 441.
[16] RadmacherEarlNuevo Comentario Ilustrado de la Biblia. Versión en Libronix.
[17] Wheaton, David. Nuevo Comentario Siglo XXI: Nuevo Testamento, p. 1157.
[18] Keener, Craig. Comentario del Contexto Cultural de la Biblia: Nuevo Testamento, p. 744.
[19] Harrison, Everett. Comentario Bíblico Moody del Nuevo Testamento: Judas. Versión digital en PDF.
[20] KistemakerSimonComentario al Nuevo Testamento: Exposición de las Epístolas de Pedro y de la Epístola de Judas, pp. 442-443.

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