martes, 14 de junio de 2016

Respuesta Apologética al Pluralismo

Jaime Morales
Extracto de "Postmodernidad y Juventud"

I.    Postmodernidad y Pluralismo

Mientras en la modernidad el racionalismo negaba lo sobrenatural cayendo en el ateísmo, el postmoderno tiende a dos extremos. El primero, es ser agnóstico y nihilista. El agnóstico nos dice que es imposible saber si Dios existe, así que mejor hablemos de otra cosa; el nihilismo es la negación de cualquier creencia. El agnosticismo nos viene a cuestionar todos los esquemas tradicionales, se cuestiona la existencia del cielo, el infierno, Dios, Satanas, el bien y el mal, entre muchos otros.

Hace un tiempo al hacer la famosa pregunta del evangelismo explosivo a uno de mis alumnos adolescentes “¿Si usted muere hoy donde irá al cielo o al infierno?” El chico me respondió “al cielo porque el infierno no existe, el infierno es en está vida”. Este es un buen ejemplo de un adolescente agnóstico, al menos en forma parcial.

Según reconocidos pensadores de la posmodernidad, el individuo de fines de siglo XX no cree en:
Una razón fundamentadora (llámese Dios, moral, etc.) que pueda proporcionar cimientos a una visión universal de la realidad (Nietzsche).
Grandes ideales que den sentido a la historia y legitimen proyectos políticos, económicos, y sociales como ocurría en la modernidad (Lyotard).
Un proyecto de vida con expectativas de desarrollo y prosecución de ideales personales que no sean económicos (Mardones).[1]
El segundo extremo es el pluralismo, el creer en un gran abanico de posibilidades aunque estás no tengan mucho sentido. Antonio Cruz nos dice “en la cultura del gran vacío sigue permaneciendo la nostalgia de lo religioso”[2] El escritor británico Chesterton decía: Desde que los hombres han dejado de creer en Dios, no es que no crean en nada. Ahora creen en cualquier cosa[3]Hoy no existen los ateos, se reconoce que los mismos científicos que no son creyentes tienen fe en la ciencia. Por otro lado, el adolescente cree en cualquier cosa: duendes, fantasmas, horóscopos, numerología, extraterrestres, demonios que mueven objetos, reencarnación, estigmas, etc. 

Este pluralismo se observa en la relativización de los valores, un elemento al que ya hemos apuntado; pero, también especialmente en la religiosidad actual. El adolescente es bombardeado por una gran multiplicidad de creencias. En la revista de moda les explica como hacer un hechizo para atar al ser amado. Pueden ver como en Argentina surge la Iglesia Maradoniana, como los raelianos quieren hacer una máquina para clonar seres humanos, como incluso existen seguidores de la religión “jedi” de la historia de la Guerra de las Galaxias, pueden ver como en los medios se promueve el Islam y las religiones orientales y como estás empiezan a crecer en muchos países de Latinoamérica. Por otro lado, las sectas van en aumento, cada vez surgen más falsos mesías y movimientos religiosos, los cuáles buscan hacer constantemente proselitismo de diversas maneras para engrosar sus filas.

Es la época de la revitalización religiosa. La gente joven se vuelve más religiosa en su búsqueda de los trascendente, pero no necesariamente en las formas tradicionales.Un mundo donde coexisten la diversidad de ideas y comportamiento, donde el monopolio de la verdad no le pertenece a nadie. Donde el máximo valor es la tolerancia al otro, el respeto a la opinión y conducta ajena.

El pluralismo, la variedad, la heterogeneidad, la distinción, la diferencia, son algunas de las divisas de los tiempos en que vivimos[4]Múltiples opciones, no hay verdades absolutas todas son relativas, es decir, para quien las asuma es verdad y los demás debemos respetarlas. No hay una estructura o sendero a seguir. Cada quien labra su camino a bien le parezca. Es una forma de elección y de poder  escoger los valores que creamos más adecuados y correctos. Como lo dice la antigua máxima “todos los caminos llevan a Roma”. La vida se forma y administra según valores culturales y religiosos, pero “a la carta”, un poco de budismo, un poco de “Nueva Era”, un capítulo del Nuevo Testamento y un curso de meditación oriental. El problema del mundo postmoderno no es la ausencia de religión, sino la mezcla de varios elementos de religiones[5]. Se cree en la vieja verdad de que todos los caminos religiosos conducen a Dios. No importa si el dios que adoras se llama la diosa Gaia, Alá, Brahma, Buda, Maitreya, Cristo o Jehová; ya que este en el fondo es el mismo.  Puedo rezarle a Cristo, a Buda y a la Virgen al mismo tiempo, y no hay ningún tipo de problema.

         En este pluralismo el movimiento de la Nueva Era cobra gran importancia, así como sus filosofías. Se puede observar un resurgimiento del monismo como corriente de pensamiento y otras filosofías orientales. Se ha eliminado la distinción entre Creador y criatura. El principio del ying-yang se ha popularizado de los diversos medios. Recordemos, la saga de películas de la “Guerra de las Galaxias” con el lado oscuro y positivo de la fuerza. La muerte es tu amiga. Un evento más en el círculo de la vida. Es un paso a una vida de plano mayor, por tanto, la muerte no es indeseable, sino es la herramienta de la evolución, un paso necesario para la reencarnación y alcanzar el nirvana.

Los adolescentes crecen entendiendo fácilmente las ideas nuevaeristas debido a la promoción de estas en las series animadas japonesas, en el llamado animé, recordemos el concepto del “ki” en Dragon Ball Z o el “cosmo” en Caballeros del Zodíaco. En está última serie es increíble como mezclan astrología, con diversos tipos de mitología (griega, romana, escandinava, hindú, etc.) y además con religiones orientales. Usted puede preguntarle a un adolescente sobre estos conceptos de “ki” y “cosmo” y se dará cuenta como ellos manejan la idea de la fuerza interna que hay en el ser humano y que debe ser desarrollada en cada uno, para alcanzar el llegar a ser como Dios.

Mientras el modernismo humanista desvinculo al ser humano de Dios, el postmodernismo neohumanista hace del ser humano un Dios. Le absolutiza, y por lo tanto se deifica; y con el tiempo ese yo desligado de Dios sustantivado y absolutizado, se pone al mismo nivel de Dios, hasta el punto de que tiene la percepción de ser él mismo Creador.Nosotros mismos somos dioses y debemos desarrollar nuestro potencial divino. Así somos llamados al autodescubrimiento, a “mirar hacia dentro”, a encontrarnos a nosotros mismos. El ser humano tiene en sí la chispa divina y en el mismo puede encontrar la solución a sus problemas. Esto se ve reflejado en las “técnicas no directivas” utilizadas en las disciplinas de ayuda de las ciencias sociales; basadas en las ideas de Carl Rogers y en la proliferación de cursos y conferencias estimulando el desarrollo personal.

Se ha pasado desde la visión de que no existe Dios, y que el todo de la vida debe girar en el hombre, al pensamiento de "debemos sacar del interior el dios que en cada uno de nosotros, debes realizarte alcanzando la chispa de los dioses". Es la voz de la serpiente antigua que retumba en los oídos del posmodernismo "serás como Dios sabiendo el bien y el mal".

Las soluciones no están fuera sino dentro de cada quien, sólo hay que sumergirse dentro de nuestro mundo interior y extraer la paz y felicidad que allí se encuentran. Como ya no hay futuro ni utopías, no hay que ir hacia delante, sino hacia dentro, hacia lo privado y lo íntimo. El mundo no puede ser transformado, sólo puedes cambiarte a ti mismo[6].

Por otro lado, Jesús es simplemente un personaje más dentro de la serie de iluminados en el mundo. Jesús es visto como un hombre que evolucionó hasta convertirse en uno de los “maestros ascendidos”. Incluso se hace una diferencia entre Jesús y Cristo, siendo este último un espíritu o una fuerza impersonal enviado para descansar sobre el ser humano de Jesús, auque también ha descansado sobre otros iluminados y puede descansar hoy en día sobre otros seres humanos.  Otros nos dicen que Jesús viajo a la India, China y el Tibet donde aprende sus conocimientos morales y curativos, e incluso hay quienes dicen que Jesús fue un extraterrestre.

Ya antes he hablado de la teoría de las inteligencias múltiples; pues, ahora se habla de una nueva inteligencia, la llamada “inteligencia espiritual”, pero ella está definida desde una postura más bien semejante a la de la Nueva Era que a cuestiones cristianas.

Todos estos elementos nos hablan de cómo nuestros adolescentes están invadidos por una multiplicidad de creencias a las cuales no se debieron enfrentar las generaciones cristianas en la modernidad.

II.    Pluralismo y Cristianismo

El pluralismo y la postmodernidad hacen un llamado a derrumbar los viejos esquemas de pensamiento, entre ellos se encuentra, el cristianismo, especialmente el de corte protestante, el cuál nació precisamente al lado de la modernidad. Y muchos hablan del mismo como algo más que fracasó en el proyecto moderno.

Son muchos los errores que se le señalan a la iglesia cristiana: las divisiones de la iglesia, la  inquisición (no sola la católica española, sino la protestante, pensemos en la quema de personas acusadas por brujería en Salem), el surgimiento de las denominaciones negras en Estados Unidos simplemente a causa del la esclavitud y el racismo, las guerras santas – tanto las cruzadas del medievo como las actuales según el “destino manifiesto” de los Estados Unidos. El cristianismo se ve como una religión que no es consistente entre la proclamación de sus ideas de amor al prójimo y sus acciones a lo largo de la historia.

Así, ha muerto la religión como institución para resurgir la espiritualidad. Ya no hablamos de religión sino de espiritualidad. Cuando evangelizamos decimos “No vengo a predicar religión sino a Cristo”, “yo tengo una relación no una religión”. Y nos aventuramos a decir el cristianismo no es una religión sino un estilo de vida

         Por otro lado, la influencia de la Nueva Era y el pluralismo se ve también en la iglesia. A veces atribuimos tanto poder a Satanás como se lo damos a Dios en lo que llamamos “guerra espiritual”, donde incluso es más resaltado el personaje del diablo que el del mismo Jesucristo; esto no es otra cosa que una versión cristiana del dualismo del ying-yang y la vieja filosofía zoroastriana que ya vimos hace muchos siglos en el maniqueísmo. La premisa cristiana es que Satanás esta derrotado, fue vencido hace 2000 años en la Cruz del Calvario, por eso su poder nunca se pondrá comparar al del Todopoderoso Dios. Hemos creado una religión Light, donde Dios no es exigente; incluso muchas veces creyendo en el universalismo, en la creencia de que Dios es tan bueno que al final todos van a ser salvos.

En la era postmoderna cada persona decide por sí mismo lo que quiere creer. Puedes ser sincrético y ecléctico, combinar lo que te gusta de cada religión. Convertir la religión a la medida que tu quieres. Por ejemplo, se puede mezclar reencarnación y cristianismo, algunos buscando conciliarlas y otros sin ello, no habiendo ningún problema en que se contradigan. En la cultura de la postmodernidad uno cambia de opinión con más frecuencia que de camisa. Además uno puede sostener ideas contradictorias y eso no producirle la más mínima tensión.[7] Hace unos años me di cuenta que en una universidad cristiana en mi país había un estudiante que era un pastor presbiteriano y al mismo tiempo sacerdote maya.

La iglesia se está entregando a un megaecumenismo, Son muchos los movimientos megaecumenicos donde hay representación protestante: las Religiones Unidas, el Parlamento de las Religiones Mundiales, el movimiento Interfe, entre varios. Nos dice Peter Jones al hablar sobre este megaecumenismo: “Todas las religiones comparten una experiencia mística en común, y los verdaderos creyentes en una religión llegarán a una misma unio mystica (unión mística con Dios en la cual nos hacemos divinos). No importa si eres cristiano, judío, hindú o bruja; eres parte del mismo todo, el cuál es Dios. Puedes encontrar la unión con ese todo, y el camino a tal unión es la experiencia. ¡Sólo come el pastel!”[8].

Por otro lado, al mismo que este megaecumenismo, hay un ecumenismo al nivel del cristianismo que también nos ofrece grandes retos. Este es un ecumenismo motivado por el Concilio Mundial de Iglesias y la Iglesia Católica Romana. Este movimiento buscar establecer lazos entre las diferentes iglesias. Más que una cuestión teórica quiero discutir las implicaciones prácticas de este tipo de ecumenismo para el día de hoy en nuestros pueblos hispanos.

El historiador cristiano Dr. Justo González nos habla que “el interés de los protestantes de Europa y los Estados Unidos hacia América Latina fue menor que el que manifestaron en otras áreas (Asia o Africa), y en muchos casos posterior a él. Para muchos protestantes europeos y nortemericanos, los nuevos horizontes geográficos que se abrían a las misiones no incluían la América ibérica, descubierta y colonizada por los cristianos siglos antes”[9]. Las misiones protestantes en América Latina se pospusieron y mermaron debido a que ellos no querían ofender a los católicos iniciando misiones en América Latina dando a entender que los católicos no eran cristianos.

Debemos partir de la realidad que la América Latina fue colonizada por los españoles y portugueses, y por tanto, sus pueblos son esencialmente católicos. El evangélico promedio hoy en día es anticatólico precisamente debido a la oposición inicial que hubo de parte del catolicismo a las misiones protestantes en nuestra tierra latina.

Hoy en día ante el surgimiento de este ecumenismo debemos preguntarnos ¿Es cristiano un católico? ¿Tiene sentido evangelizar a un católico? ¿Son creyentes que tienen algunas falsas doctrinas o son herejes?. ¿En un eclecticismo cristiano donde caben otras cosas más contradictorias, hay algún problemas con María, los Santos, etc.?. ¿De que depende la salvación, de la gracia o de la doctrina? Todas ellas interrogantes muy importantes en nuestro contexto latinoamericano. Muchas de las preguntas que nos harán nuestros jóvenes tendrán que ver con está situación. Ellos querrán saber si salir con un católico es salir en yugo desigual (2 Co. 6:14).

No pretendo tener respuesta a estás interrogantes, sería muy arrogante de mi parte hacer esa pretensión; pero si comentaré algunos aspectos a tomar en cuenta:

a.    A mí no me corresponde decidir si un católico es cristiano eso le corresponde a Dios. Sólo Él conoce los corazones de los hombres.
b.    Lo que sí es cierto es que existe un grado muy alto de nominalismo católico en Latinoamérica. Hay que diferenciar el católico nominal del católico practicante, diferenciar el nominal del verdadero creyente.
c.    En la Reforma el principal problema entre católicos y protestantes era la doctrina de la justificación por la fe, hoy en día en forma práctica podemos decir que el gran problema es los dogmas atribuidos a María; después de la Contrarreforma crecieron los dogmas en la iglesia católica y por tanto, las diferencias entre ambos tipos de cristianismo.
d.   Aún si los consideráramos cristianos esto no nos exime de la responsabilidad de testificar la verdad. No hay que tomar una actitud pasota laissez-faire; ellos tienen toda una serie de errores doctrinales y como creyentes somos llamados a proclamar la Verdad revelada en las Sagradas Escrituras.
e.    Debemos tener una posición clara al respecto, para poder conversar del tema con nuestros jóvenes creyentes. Ellos necesitan saber si un católico es un “incrédulo” como lo dice el texto en 2 Co. 6:14. Talvez la palabra “incrédulo” nos los describa perfectamente, pero la verdad es que se debe motivar a las relaciones dentro de la misma parentela espiritual (Gn 24:4, 38).

III.    Respuesta Pastoral y Apologética al Pluralismo

Aunque muchas veces en el ámbito evangélico reaccionamos negativamente, la verdad es que el ser humano es un ser religioso; este siempre estará abierto a la trascendencia, busca lo trascendente, lo divino. No hay pueblo sobre la tierra que sea ateo. Podrá ser ateo práctico o filosófico; pero terminará divinizando algo: el sexo, el poder, el dinero, el placer u otra cosa. El ser humano es creado a imagen de Dios y sus acciones tienen un fondo religioso. El ser humano como ser religioso posee el deseo de adorar algo, busca un centro para su vida que le de sentido. Cada acción del hombre es una respuesta al hecho de ser creado a la imagen de Dios, no hay acciones neutrales – toda nuestra vida es adoración -, o traemos gloria a Dios o practicamos idolatría.

El problema es que muchas veces asociamos religiosidad con ritos o estructuras rígidas. El verdadero problema es cuando la persona lleva su religiosidad a un fanatismo ciego, al fariseísmo o a la rigidez ritual. “Religare” significa “estar ligado a”, y nosotros estamos ligados a Cristo, es más, somos esclavos de Él por la propia voluntad.

El humanismo y el ateísmo no tenían espiritualidad, ellos tenían ese vacío, pero el neopaganismo sí tiene una gran religiosidad o espiritualidad. Por ello no existe ese vacío para ellos. El problema es que su espiritualidad es una mentira disfrazada de verdad.

El hombre postmoderno tiene esa semilla de religiosidad. Este se manifiesta de diversas formas. El postmoderno es nihilista y agnóstico pero no es irreligioso Ha perdido la fe en el progreso, en la ciencia, en el ser humano. Para él no hay sentido, no hay destino, ni propósito ni esperanza. Ante ello podemos declarar que la Biblia trae un mensaje de esperanza. No el evangelio de prosperidad, ni de consumo que asegura la solución a todos nuestros problemas; sino, la providencia y soberanía de Dios en la historia, el mundo y nuestras vidas. La Palabra de Dios nos dice “Gozaos cuando os halléis en diversas pruebas”. Aunque la esperanza en el progreso de la humanidad del mundo moderno se ha desvanecido, debemos mirar hacia la esperanza bienaventurada del cristiano: hacia la segunda venida del Señor Jesucristo.

Al agnóstico por su parte hay que afirmar las declaraciones bíblicas de las Sagradas Escrituras. Dios existe, el cielo y el infierno es una realidad, realmente existe el bien y el mal. Son verdades escriturales y nuestra responsabilidad es reafirmarlas aunque el hombre las niegue.

Por otra parte debemos apologizar contra el pluralismo. Este pluralismo postmoderno al igual que el movimiento de la Nueva Era no es otra cosa que un retorno al paganismo antiguo, nos encontramos en la era del neopaganismo. La Nueva Era no es otra cosa que el retorno al gnosticismo antiguo, a las religiones mistéricas, etc.

Los primeros siglos del cristianismo fueron una época caracterizada por la persecución intermitente, primeramente por los judíos y luego por el imperio romano, el cuál era esencialmente pagano. Perseguían al cristianismo debido a que estos no querían adorar a los dioses ni dar culto al emperador. El cristianismo era perseguido debido a su afirmación de creer en el único Dios verdadero y adorarle exclusivamente a él, en medio de una cultura pagana politeísta. Hoy en día se nos persigue por las mismas razones, porque en medio del pluralismo politeísta nos negamos a reconocer los falsos dioses del neopaganismo. 

Si estamos retornando al neopaganismo porque no utilizar como modelos los apologistas de antaño. Los padres apologistas defendían su fe al refutar los argumentos que tenían los paganos hacia los cristianos y por otra parte, demostraban la falsedad de las creencias paganas. Utilicemos el mismo patrón refutemos las ideas de ellos que nos llaman intolerantes, fanáticos, fundamentalistas y extremos; y demostremos la falsedad de sus religiones. Un excelente ejemplo de este tipo de defensa no lo da Tertuliano, el cuál tenía formación en el derecho de su época, este les argumenta a los griegos que sus dioses son solamente hombres divinizados, incluso utilizando el mismo lenguaje de las creencias debatidas[10]. Por supuesto, para ello conoce muy bien el adversario para poder refutarlo, un principio que debemos nosotros también seguir.

En el postmodernismo todas las opciones son igualmente válidas. Los argumentos evidencialistas tradicionales no convencen, ya que lo único que demuestran es la veracidad de está opción, y no necesariamente su exclusividad.  Hoy no hay que demostrar que Dios existe sino que el Dios que existe es el Dios de la Biblia; no hay que la Biblia es la Palabra de Dios sino demostrar que es la única Palabra de Dios; todos hoy reconocen que Jesús fue un personaje histórico, lo que dudan es cual es su papel como el “hijo de Dios”, “El Salvador”, “el único camino”, etc. Para muchos Jesús es sólo un iluminado más; de hecho, Buda, Mohammed[11] y Krishna también son reconocidos como personajes históricos; lo importante no es demostrar la historicidad de Cristo sino la superioridad del mismo.

Siguiendo el método de Tertuliano describo primeramente la falsedad de los argumentos que se arguyen contra el cristianismo. Para ello voy a utilizar los argumentos utilizados por mi amigo hondureño Kevin Serrano, el cuál trabaja en la red de adolescentes de la Iglesia Evangélica Filadelfia en San Pedro Sula. Sus argumentos son sencillos pero inteligentes y concisos.

Se nos acusa de intolerantes, fanáticos, extremistas y fundamentalistas. Para responder a tales acusaciones creo que primero deberíamos definir lo que son cada una de las mismas.

1.-  Intolerantes
El postmodernismo interpreta la tolerancia de una manera distinta. La tolerancia que propugna la postmodernidad, no equivale a libertad religiosa, sino a una actitud de indiferencia frente a las distintas religiones. Hoy en día para ser auténticamente tolerante –siempre de acuerdo con la nueva tolerancia- uno debe aprobar, apoyar y sinceramente refrendar las creencias, valores y estilos de vida de los demás. Este es el más paso más allá al que nos ha llevado la nueva tolerancia.[12]

Ante ello nosotros podemos afirmar que la tolerancia es la valoración, aceptación y respeto hacia el individuo, sin la implicación de una aprobación o participación de sus creencias y conductas. Podemos decir que somos intolerantes, contra la aprobación de leyes que vayan en contra de los principios bíblicos morales, pero somos tolerantes con el individuo por que no utilizamos la violencia ni ningún método que pueda pisotear la dignidad del mismo para defender nuestra posición. Por ejemplo, creemos en la libertad de expresión y defenderíamos con todas nuestras fuerzas el que se respete este derecho a personas aunque lo utilizaran en contra nuestra.

Las personas que nos acusan de intolerantes por no refrendar sus estilos de vidas nosotros también los podemos acusar a ellos por no refrendar nuestro estilo de vida como cristiano.


2.- Fanáticos
    Es aquel quien defiende con apasionamiento, una creencia una causa o un partido. Si nos acusan de fanáticos por nuestro apasionamiento y fe en la palabra de Dios, tienen razón, por que es lo que Dios demanda de nosotros amarle con todas nuestras fuerzas y nuestro corazón. (Marcos 12:30). Pero, no estamos de acuerdo que se nos llame fanáticos en el termino que defendemos creencias irracionales por que la fe bíblica es racional y lógica. Y no tiene contradicciones, por tanto defendemos la palabra de Dios como la verdad.

3.-Fundamentalistas
         Son personas que defienden los fundamentos de una doctrina. Identificado muchos con un movimiento protestante conservador en los Estados Unidos que rechazan la critica bíblica moderna en beneficio de la infalibilidad literal o verbal de la Biblia.

No cabe duda de que existen grupos que creen que la Biblia no debe ser criticada, sin embargo nosotros creemos que la Biblia es la palabra de Dios, entregada con el propósito de ser escudriñada, analizada y discutida, por eso creemos de que todo aquel que quiera hacer una critica lógica de la Biblia y aun hacer investigaciones profundas acerca de la misma tiene la libertad y el derecho de hacerlo.
Sin embargo nosotros creemos radicalmente que la Biblia es la palabra infalible de Dios que no contiene errores en sus escritos originales, creemos que la Biblia es suficientemente poderosa para defenderse solo y no tiene necesidad de que nadie la defienda, ya que su interpretación esta en la misma Biblia. De esta manera invitamos a todo aquel que quiera a que haga un estudio exhaustivo en ella misma.(Timoteo 3:16)

Creemos como creyentes que la Biblia tiene aparentes contradicciones, figuras literarias y errores de traducción de un idioma a otro pero que no afectan la lógica de su enseñanza. (Jn 17:17; Juan 10:35). Y esto hace difícil, pero no imposible su interpretación correcta.

4.- Extremistas
Para estos damos dos definiciones:
4.1.-Tendencia a adoptar políticas de ideas extremas
     4.2.- Manifestación exagerada y vehemente.

Los cristianos creemos firmemente que Jesucristo es la verdad (Juan 14:6) y el único medio de salvación para el ser humano, ya que el mismo lo testifico.

Sus discípulos siendo judíos radicales en su religión tradicional lo creyeron y murieron por defender esa verdad. Eje: el caso de Esteban antes mencionado. Pablo, Pedro, entre otros.

Nosotros creemos de tal forma y no cambiaremos esta verdad aunque nos costara la vida, si en este sentido nos acusan de extremistas tienen razón.

No nos consideramos un grupo extremista como otros, en el sentido que no utilizamos la violencia ni la fuerza para obligar a las personas a que crean lo que nosotros creemos, simplemente los cristianos somos personas que voluntariamente hemos escuchado y aceptado la fe bíblica desde una iniciativa personal.

No creemos que los cristianos debemos vivir aislados del mundo y de los problemas del mundo sino que creemos que somos parte esencial en la resolución de los mismos.

A continuación hago una breve apología donde explico porque Jesucristo y el cristianismo es superior a las que se consideran las tres religiones más grandes del mundo y sus profetas o maestros.

El Islam
  • Jesús nos ofrece un mejor camino para la salvación. Dios envío a su hijo a morir por nosotros y esto nos da todo lo necesario para ser salvos (1 P 3:18). Mohammed sólo nos da instrucciones para lograr el favor de Alá.
  • Mahoma fue un guerrero, Jesús fue un hombre que predicaba con palabras y hechos la paz interna.
  • Las victorias militas de Mohammed no se comparan con los milagros de Jesús. El Corán no relata que Mohammed hiciera milagros. Aunque cuenta la tradición que movió montañas, su propósito no es la bondad ni la compasión como en el mensaje de Jesús. Ninguno de sus milagros se comparará a la encarnación y resurrección de Jesucristo.
  • Jesús vivía lo que predicaba. Mahoma se excedió en el número de mujeres que prescribió para su religión.
  • Jesús dijo ser Dios y lo comprobó con sus acciones. Mahoma sólo dijo ser profeta, un mensajero mortal.

El Hinduismo
  • El hinduismo debe permitir que la gente sufra debido a su deuda karmica. El cristianismo nos llama a amar al prójimo y hacer misericordia.
  • Para entender los libros sagrados hindues son necesarios los gurúes, la Biblia es lámpara a los pies y lumbrera al camino de cualquier persona, sin necesidad de un maestro.
  • Las sanidades, milagros y profecías de Jesús son superiores a las de los gurúes.
  • El hindú esta encerrado en su ciclo de reencarnaciones para alcanzar el moksha. Jesús nos hace salvos por la sola fe (Ef 1:13-14; 1 Jn 5:13).
  • Para el hinduismo filosófico la realidad absoluta del universo es el Brahmán. Brahmán es eterno, infinito, asexual, atemporal e impersonal. Este “dios” no satisface por ser impersonal. No es comparable al Dios de la Biblia, ya que Jehová es un Dios personal inmanente.
  • La triada compuesta por Brahma, Vishnú y Shivá – la llamada la trimurti brahmánica – no es comparable a la Trinidad del Dios Verdadero. Brahma crea, Vishnú preserva y Shiva destruye. En cambio en la Santísima Trinidad el Padre crea, el Hijo salva y el Espíritu santifica. Si Shiva es destructor es un dios que provoca miedo, en cambio el Dios de los cristianos es un Dios de amor. Además, Padre, Hijo y Espíritu Santo no son tres dioses, sino tres personas en una.
  • Las formas de salvación mostradas en los “Puranas” o epopeyas son inferiores a la salvación en el cristianismo. En el karma marga, la salvación es a través de las obras (Ef 2:8-9); en el bhakti marga, la devoción exclusiva a un dios falso de los 330 millones que tienen, el jnana marga a través del conocimiento, cuando este es incapaz de salvar a una persona.

El Budismo
  • Para el budismo la vida es sufrimiento, Jesús nos dice que la vida es un regalo de Dios para disfrutarse (Jn 10:10).
  • Para el budismo el camino al nirvana es eliminar el deseo, lo cuál es la causa del sufrimiento. La Biblia nos llama a disfrutar todas las cosas verdaderas, honestas, justas y puras como regalo de Dios. (Fil 4:8)
  • En el budismo la salvación se obtiene por medio de la liberación del sufrimiento, liberación del ciclo de la reencarnación. Es la extinción de la vida. En Cristo, la salvación es la liberación del pecado y reconciliación con Dios. Es la extensión de la vida por renacer.
  • Jesús proclama ser Dios, Gautama nunca lo hizo. Buda fue deidificado con el paso del tiempo por las tradiciones, especialmente por el budismo mahayama, Jesucristo siempre proclamó con sus palabras y vida que Él era Dios.
  • Los milagros de Cristo los hizo porque Él era Dios, según el relato Jataka, Buda realizo milagros para convencer a los dioses sobre su misión.
  • Buda murió a la edad de 80 años mientras que viajaba cerca de Benares, se enfermó mortalmente después de una cena de puerco, quizá por disentería. Jesús murió por los pecados de la humanidad a la edad de 33 años, y luego de ello resucitó para estar a la diestra del Padre.

Al igual que argumentamos contra estás tres grandes religiones, se pueden refutar otras creencias como el ocultismo, las diversas sectas, la creencia en extraterrestres, los estigmas, los fantasmas, y el sin número de creencias en la sociedad postmoderna contrarias a las Sagradas Escrituras.

         Antes de finalizar es importante referirse al sincretismo y ecumenismo de la sociedad postmoderna. El sincretismo es herejía, no se puede mezclar la verdad con la mentira. La Biblia enseña que sólo hay una religión verdadera, todas las demás han sido creadas por el hombre. El pueblo de Dios en el Antiguo Testamento fue advertido de no relacionarse con los paganos ni experimentar su religión. Eran prohibidos los matrimonios con los paganos al igual que hoy se nos exhorta a no unirnos en yugo desigual con los incrédulos. No debemos mezclar paganismo y cristianismo, porque él resultado será una mentira disfrazada de verdad. No se puede amalgamar elementos heterogéneos según la Palabra de Dios (Lv 10:1-2, 10; Ez 22:26). Sólo hay un camino y ese es Jesucristo (Juan 14:6), aunque otros caminos nos pueden parecer derechos (Pr 14:12).

         Por otro lado, el ecumenismo no es el tipo de unidad por la cual oró el Señor Jesucristo (Jn.17:11), sino que se trata de una falsa unidad (2 Co.6:14-17). La unidad verdadera se basa en el Un Espíritu (1Co.12:13) que mora solamente en aquellos que, salvados por arrepentimiento y fe en el Señor Jesucristo, han experimentado el nuevo nacimiento (Ro.8:9). Y se basa en las Santas Escrituras (Jn.17:17), no en “otro Evangelio” (Ga.1:8-9), ni “otros Cristos” (Mt.24:24), ni otros intercesores. Seamos prudentes al buscar este tipo de unidad y siempre prediquemos el mensaje de Verdad que nos ha sido asignado llevar a toda criatura (Mt 28:19-20).

Conclusión
         Son muchos los retos que nos presenta la religiosidad postmoderna. El pluralismo, el agnosticismo, el nihilismo y el ecumenismo son cuestiones que nos demandan una respuesta. Los chicos tienen muchas dudas e inquietudes en esas áreas por ello debemos tener una posición clara al respecto. Demostremos la veracidad y superioridad del único camino que tenemos al Padre, Jesucristo; el es el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6).



[2] Cruz, Antonio. Postmodernidad, p. 114.
[4] Idem.
[6] Henríquez, César. Culto, Teología y Postmodernidad.www.selah.com.ar/database/images/2393A01.DOC
[8] Jones, Peter. Mentiras paganas, verdad bíblica; p. 40.
[9] Gonzalez, Justo. Historia del Cristianismo, Tomo 2, p. 477.
[10] Tertuliano, Apologeticum 10-15.
[11] Utilizo el nombre árabe de Mahoma, ya que el termino “Mahoma” resulta ofensivo para los musulmanes.

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